
Autorretrato de Santiago Ramón y Cajal en su laboratorio de Valencia en 1885. ABC
MADRID. Ciento setenta y nueve dibujos científicos, más de noventa fotografías y una serie de instrumentos científicos utilizados por el Nobel español Santiago Ramón y Cajal a lo largo de su dilatada trayectoria profesional, integran la exposición «Santiago Ramón y Cajal. Ciencia y Arte», que se puede visitar hasta el día 5 de enero próximo en La Casa Encendida, en Madrid.
Es la primera vez que se lleva a cabo una muestra sobre los dibujos de la máxima figura científica de España, en los que confluye una tradición de origen renacentista, la de la representación artística al servicio de la investigación científica, en la que se encuadran Leonardo Da Vinci, Miguel Angel Buonarroti y Rafael Sanzio, entre otros, y que a lo largo del siglo XX tiende a desaparecer. Su obra marca un hito en la tradición en la que el conocimiento estaba ligado a la capacidad de representación de las materias investigadas.
En opinión de Paloma Esteban Leal, asesora científica de esta exposición, la ingente labor de Ramón y Cajal como científico «ensombrece a menudo su faceta artística. La mayoría de las veces -añade- se olvida que también fue fotógrafo, escritor y un extraordinario dibujante, que puso sus dotes creativas precisamente al servicio de los hallazgos científicos. No obstante, esa aparente servidumbre, lejos de restarle valor a sus composiciones, las convierte en raros y bellos ejemplares tan valiosos desde el punto de vista de la información médica como desde el ámbito de la práctica clínica».
Afición a la fotografía
Además de esta faceta de dibujante, la exposición descubre al Nobel español que inventa entorno a la fotografía. Esta afición le acompaña desde su juventud para hacer visibles realidades cercanas, a través del microscopio, al mundo científico.
«Como consecuencia de esta profunda afición a la práctica fotográfica-escribe en el catálogo de la muestra Isabel Argerich, conservadora del Instituto Español del Patrimonio Histórico y responsable de la selección fotográfica del Nobel- disponemos en la actualidad de un rico conjunto de imágenes obtenidas por él, que reflejan aspectos muy diversos de su vida, investigaciones y de su curiosidad científica. Provisto de cámara en sus frecuentes excursiones y viajes, la empleó para sus investigaciones histológicas, para distraerse de estas ocupaciones realizando retratos de familia en su domicilio o autorretratos en el laboratorio y para experimentar con una técnica que le fascinaba.
El legado Ramón y Cajal está constituido por una serie de bienes de distinta procedencia, custodiados en el Instituto de Neurobiología, del CSIC, que lleva su nombre y que dirige Ricardo Martínez. En esta muestra que acoge La Casa Encendida se pueden contemplar dibujos histológicos realizados por Santiago Ramón y Cajal, que fue galardonado con el Nobel en 1906 por sus descubrimientos sobre la unidad anatómica y funcional de la neurona y su dinámica interna, que fueron trascendentales para la comprensión del significado y el funcionamiento del sistema nervioso humano. Estos hallazgos sobre el sistema nervioso y su estructura, realizados entre los años 1883 y 1913, todavía están considerados como la base del conocimiento biomédico en estas disciplinas.
Trayectoria neurológica
Los dibujos científicos de Santiago Ramón y Cajal -como describe Paloma Esteban Leal- se sitúan en los diversos momentos en que suele estructurar la trayectoria neurológica del investigador. Así, el primero de estos periodos considerado fundamental es el comprendido entre los años 1888 y 1891, cuando el Nobel aporta los primeros datos en los que se basa su teoría neuronal. «En esta época -añade- tienen lugar sus investigaciones sobre la médula espinal, el cerebelo, la retina y la neurogénesis. Del mismo modo, merecen destacarse sus investigaciones sobre la corteza cerebral y los ganglios simpáticos».
Estos hallazgos y sus correspondientes dibujos fueron recopilados en el volumen «Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados». Hacia 1914 Cajal publica sus teorías sobre el «Estudio de la degeneración y regeneración del sistema nervioso», donde también se incluyen esquemas realizados por él. En 1933 edita, junto con su discípulo Fernando de Castro, «Elementos de técnica micrográfica del sistema nervioso», en el que da a conocer sus métodos histológicos ilustrados con originales en color y blanco y negro. En este contexto, Paloma Esteban Leal recalca que son igualmente interesantes sus tratados didácticos «Manual de Histología Normal y Técnica Micrográfica» y «Manual de Anatomía Patológica», cuyas últimas ediciones fueron compartidas con su discípulo, Francisco Tello.
Preparaciones histológicas
El catálogo de esta exposición incluye también un documentado trabajo de Virginia Martín y Miguel Freire, sobre la valoración científica y documental de las preparaciones histológicas de Ramón y Cajal. «En la época en la que comenzó sus estudios -señalan- se incluía el tejido nervioso, entre los tejidos compuestos, definiéndole como un conjunto de fibras y de células colocadas en medio de una masa de tejido conectivo. Las fibras nerviosas constituían casi exclusivamente la sustancia blanca y las células nerviosas, llamadas también corpúsculos ganglionares, se describían en la sustancia gris, mezclados con las fibras. El conocimiento de los centros nerviosos era muy somero. De las células de la sustancia gris partirían fibras que terminarían en la periferia y a ellas iban a parar fibras de la sustancia blanca, encargadas de conducir la corriente nerviosa desde la periferia a los centros. El modo de terminación de estas últimas fibras, en los centros nerviosos, y en general, el modo real de terminación de las fibras nerviosas de cualquier origen, en la sustancia gris, era absoluta y completamente desconocido».
A principios de este año Caja Madrid firmó un convenio con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y con los herederos de Santiago Ramón y Cajal para financiar los trabajos de catalogación, restauración y conservación de los bienes del Nobel depositados en el Instituto de Neurobiología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
En este convenio también se contemplaba la celebración de esta exposición con una parte importante de los dibujos y fotografías del científico que consiguió crear el modelo básico para la comprensión de la estructura del sistema nervioso y que, a pesar de haber transcurrido todos estos años, todavía hoy sigue vigente.



