En una muestra más del paulatino cambio de rumbo que ha tomado tras las pasadas elecciones respecto a lo hecho en las pasadas legislaturas, el Gobierno de Navarra formado por UPN y CDN ha decidido impulsar el euskera mediante la creación del Instituto Navarro para el Vascuence. En la presentación del organismo, el consejero de Educación, Carlos Pérez Nievas, afirmó que el objetivo es «normalizar» el esukera y negó que esta inciativa sea un «cambio revolucionario en política lingüística» -aunque sí admitió que se trataba de un cambio- o un «lavado de imagen».
Además, el viraje de la política sobre el vascuence del Gobierno de Navarra se completó cuando el propio Nievas se mostró partidario de ampliar la zona donde se pueda implantar el afamado «modelo D» de educación -el que se explica íntegramente en euskera- en algunas localidades de la comarca de Pamplona donde actualmente esa opción no se oferta.
Vitoria aprovecha
El consejero de Educación explicó que este cambio -impensable tan sólo hace unos meses- se hace en virtud a un estudio realizado en la pasada legislatura según el que el 70 por ciento de la población de la citada zona quiere ser incluida en la zona mixta de castellano y euskera. Eso sí, Nievas aclaró que esa ampliación se llevará a cabo en el supuesto de que esa demanda continúe en el futuro.
Ante esto, el Ejecutivo vasco no ha desaprovechado la ocasión de exponer una vez más sus ansias de inmiscuirse en el ámbito foral y ayer mismo ofreció la creación de un órgano común permanente con el Gobierno foral para fomentar el euskera y para poder «colaborar mutuamente a favor de nuestra lengua», en palabras del viceconsejero de política lingüistica del Gobierno vasco, Patxi Baztarrika, que además se mostró ilusionado con que este tipo de medidas se amplíen en el futuro. «El euskera es un bien que compartimos por encima de ningún límite», por lo que espera que, con el nuevo Gobierno navarro, «se den grandes pasos en este sentido».
El Instituto Navarro del Vascuence será un organismo autónomo adscrito a Educación, con personalidad jurídica propia. El decreto foral recoge los estatutos del organismo, que concretan las funciones, definen su estructura orgánica, su patrimonio, recursos, presupuestos y personal asignado, informa Servimedia.