Las vacaciones son un una bendición. Y si no, que se lo digan a los eurodiputados, cuya integridad se podría haber visto seriamente dañada si el hundimiento de parte del techo del hemiciclo del Parlamento Europeo en Estrasburgo les hubiera pillado en sus puestos de trabajo.Ciertamente, la probabilidad era remota, dado que sus señorías sólo se desplazan a la sede francesa (la principal se encuentra en Bruselas) una vez al mes entre septiembre y junio. Pero las imágenes muestran a las claras la magnitud del desplome, que sepultó bajo los escombros varias filas de escaños. Al parecer, el siniestro ocurrió el pasado jueves, pero no fue confirmado por las autoridades hasta que ayer fue publicado en una página local de internet. El próximo pleno está previsto para dentro de tres semanas y, según fuentes del Parlamento, ya se han movilizado todos los recursos necesarios para que los debates puedan reanudarse a principios de mes.


