
EFE Los compañeros de la víctima se manifestaron ayer en contra de la inseguridad
A. PACHECO
ALICANTE. Un taxista de 57 años de edad recibió ayer de madrugada dieciséis puñaladas por un botín que no llegaba a los cuarenta euros. Su presunto agresor, un joven colombiano de 19 años y con antecedentes por estancia ilegal, fue arrestado por la Policía gracias a la colaboración ciudadana y pasará hoy a disposición judicial, después de prestar declaración en dependencias policiales.
Los hechos sucedieron a la una de la madrugada de ayer, cuando el taxista recogió en la zona de Altozano, en la ciudad de Alicante, a un cliente que le solicitó servicio para llevarle hasta hasta las inmediaciones de la zona próxima a la avenida Doctor Jiménez Díaz. Según relataron fuentes próximas a la investigación, casi sin mediar palabra, el joven le asestó un total de dieciséis puñaladas en el tórax con un cuchillo de cocina de diez centímetros de hoja, para robarle. Una vez acuchillado, el taxista pudo pedir ayuda por radio a sus compañeros, quienes avisaron al Centro de Información y Coordinación de Urgencias (Cicu), y éstos trasladaron al herido al Hospital General de Alicante.
El gremio de taxistas, que aglutina a 260 profesionales, se reunió ayer por la mañana para hablar sobre las medidas a tomar. A las 17.00 horas se manifestaron en señal de protesta por lo sucedido, y no se descarta que soliciten una entrevista con la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, para trasladarle sus quejas por la inseguridad.
Estable
El hombre se encuentra en el Hospital General de Alicante con pronóstico grave pero estable dentro de su situación, y los médicos esperan su evolución para decidir si se necesita una intervención quirúrgica, o por el contrario se puede trasladar a planta hasta que se recupere de sus lesiones.
El joven colombiano fue reconocido por unos clientes en un establecimiento de la calle Santo Domingo, cincuenta minutos después de lo ocurrido, donde confesó su autoría al cuerpo policial, y les entregó el dinero sustraído al taxista y el cuchillo de cocina, con el que presuntamente había cometido el acto.
Fuentes de la empresa de la vícitma indicaron que éste se había incorporado al gremio hacía menos de dos meses. Un compañero del herido declaró que cuando llegaron al lugar del suceso vieron que la víctima estaba sentada en el asiento del vehículo con varias puñaladas en el pecho y otras más en los brazos y en las manos. «Al parecer, hubo un forcejeo durante el robo, pues el taxi carecía de mampara de seguridad. La mayoría de los taxistas no las llevan por los problemas que tienen a la hora de pasar la ITV si sus vehículos disponen de ellas y porque las aseguradoras no les cubren el gasto de su instalación», comentó este profesional del sector y amigo de la víctima.
La indignación recorre hoy el cuerpo de taxistas, que ven cómo otro compañero sufre una agresión por cantidades tan irrisorias como los 39,58 euros que el agresor robó.



