M. J. C.
BARCELONA. La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, prometió que el eurodiputado y veterano dirigente popular, Aleix Vidal-Quadras, tendría un papel destacado en la campaña de las elecciones europeas. Y ayer tuvo ocasión de demostrarlo.
Ambos participaron en un mitin celebrado en el centro cívico Molí del Farinés de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona). Vidal-Quadras apostó por una campaña «valiente y no convencional, con argumentos claros», en la que, más allá del respeto a los votantes del PSOE, se transmita la idea de que es el PP el único partido que puede encontrar soluciones a los problemas de los ciudadanos.
En este sentido, el eurodiputado dijo que la economía española «es un enfermo al que le bajan las constantes vitales» y que «no se necesita maquillaje, sino cirugía». Por su parte, la presidenta del PPC aseguró que las elecciones europeas pueden ser «el inicio del cambio en España» y que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, «es una persona aparentemente simática, pero antipática para España».
Previamente, Vidal-Quadras y Sánchez-Camacho se reunieron con pequeños empresarios del Baix Llobregat. Asimismo, la líder del PPC se entrevistó en Terrassa (Barcelona) con el presidente de la patronal CECOT, Antoni Abad, quien instó a los populares a propiciar un «gran pacto de Estado» contra la crisis.



