Elena Anaya es el nuevo y refrescante rostro del cine español. Representa como nadie el estereotipo de joven estrella con talento y belleza a partes iguales, y ella lo sabe. Lo sabe y exprime con inteligencia, la misma que despliega en todas sus interpretaciones, tal y como ha demostrado en las 23 películas que ya lleva a sus espaldas (sin contar las pendientes de estreno). Hoy ha visitado ABC.es con motivo del estreno de su último largometraje, «Hierro», del debutante director Gabe Ibáñez, para responder a las preguntas de nuestros lectores.
De Ibáñez ha dicho que «es maravilloso y rodar con él ha sido muy enriquecedor. Creo que tanto el 2009 como este año vamos a sorprendernos muchísimo con toda la cantera de nuevos realizadores que están llegando». Cantera que viene a sumarse a la larga lista de grandes realizadores que engrosa la industria española, entre ellos Pedro Almodóvar a quien, a pesar de no haber gozado de mucha suerte en las últimas nominaciones a los Premios Goya, considera favorito en la ceremonia que se celebrará el próximo 11 de enero con «Los Abrazos Rotos».Cinéfila empedernidaLa nueva y etérea musa del cine español ha reconocido que «intento ver de todo, pero normalmente son películas independientes en versión original. Eso si no veo una española, claro». Y es que, como ella misma ha reconocido, «el cine español goza de muy buena salud. La gente va a ver las películas y eso se nota, además de que los estrenos de este año han sido muy buenos».
«Hierro» es una de esas perlas que permitirán que la taquilla española siga creciendo este año a tan buen ritmo como cerró al pasado. De ella Anaya ha comentado la sorpresa de que sólo se haya quedado fuera una secuencia, «la final. Está mejor así, a pesar de que era una de las favoritas. Hace que el ritmo del final sea trepidante y ligero. Normalmente se ruedan mucho más, es increíble que sólo una secuencia se haya quedado fuera, y un gusto la verdad». Un gusto que contrasta con los monstruos a los que la actriz tuvo que enfrentarse durante el rodaje, pues cree «que todos convivimos con nuestros monstruos y en este rodaje los visité y conviví con ellos muy de cerca. Quien vaya a ver la película quizás llegue a ver alguno», ha revelado una sincera Anaya.
Al recordar sus comienzos a los 19 años en la RESAD, en la escuela de Juan Carlos Corazza, Elena Anaya no puede evitar esbozar una sonrisa de nostalgia. «Sigo acudiendo a la escuela cuando lo necesito, cuando tengo mis momentos de crisis. Cuando empecé fui a la RESAD porque tenía claro que quería actuar y no tenía ni idea de cómo hacerlo». Un desconocimiento que ha ido desapareciendo hasta convertirse en la actriz madura y talentosa que hoy es Elena Anaya.



