Tras siete años de obras y otro depruebas, hoy se inaugura el primer tramo de la nueva línea L-9 del Metro, cinco estaciones servidas por trenes sin conductor que darán servicio por primera vez a barrios de Santa Coloma de Gramenet como el Singuerlín,históricamente aislados.
Las estaciones de Can Zam, Singuerlín, Esgl_sia Major, Fondo -enlace con la L1- y Can Peixauet funcionarán en los próximos meses con unhorario reducido de seis de la mañana a diez de la noche debido a que, según TMB, se continuará el rodaje de lostramos contiguos de la L-9 que irán a Badalona y a la Sagrera. Con esta reducción,los técnicos dispondrán del tiemponecesario para acelerar la puesta a punto de las estaciones de Gorg, La Salut, Llefià, Bon Pastor, Onze de Setembre y la Sagrera, donde se podrá transbordar a las líneas L-1 y L-5. Además, este horario, que se espera será temporal, podráinterrumpirse entre las estaciones de Fondo y Can Peixauet por lasobras de construcción de la estación de Santa Rosa, aunque de maneraplanificada y previa comunicación a los usuarios, indica la empresa, informa Efe.
47,8 kilómetros
Casi dos años después de lo previsto inicialmente, la nuevalínea, que cuando esté totalmente finalizada tendrá 47,8 kilómetrosde longitud y 52 estaciones en total, iniciará el servicio en untramo de Santa Coloma aislado histórica y geográficamente, en el queel transporte público se limitaba a varios autobuses diarios.
Si bien la inauguración oficial se realizará por la mañana, conla bendición de las máximas autoridades catalanas, el servicio a losusuarios se iniciará a las tres de esta tarde, con una frecuencia de cadaseis minutos. Este tramo dará servicio a cerca de20.000 personas al día, una cifra que llegará a más de 31.000 cuandose complete toda la línea.



