B. S.
LAS PALMAS. Habían salido hace menos de una semana desde Nuadibú en un cayuco proa a Canarias, adonde pensaban llegar en pocos días. Más precisamente, a Gran Canaria. Pero fueron interceptados a poco de emprender la travesía por las naves de vigilancia costera de la armada marroquí. A partir de ahí, el calvario de verse abandonados, poco después, en medio del desierto, durante dos días y sus noches.
En tales términos relataron su odisea los componentes del grupo de malíes que fue rescatado ayer por la Cruz Roja en una zona conocida como el «Kilómetro 55», de la frontera mauritana. Según informaba ayer la agencia France Presse, el testimonio que escucharon los miembros de la organización humanitaria no dejaba dudas: tras ser interceptados en el mar, fueronllevados a una zona del desierto y abandonados a su suerte. Lo que no sabían es qué había sido de otro cayuco, en este caso con senegaleses, que había zarpado el mismo día y que los seguía a poca distancia. También fueron devueltos a tierra firme por las patrulleras de Marruecos, pero más tarde perdieron contacto con ellos.
Las organizaciones humanitarias han denunciado en muchas ocasiones la práctica de abandonar a los emigrantes clandestinos en zonas desérticas de África, como la de Kandahar, entre el Sahara Occidental y Mauritania.
La Cruz Roja de Mauritania ha dado alimento y ropa a los malíes, así como atención médica, mientras se aguarda la solución administrativa al problema.



