El viceprimer ministro danés, Bendt Bendtsen, ha anunciado hoy que el partido del Gobierno, de centro-derecha, podría haber ganado las elecciones nacionales celebradas hoy en Dinamarca. "Parece que el (actual) Gobierno puede continuar" en el poder, afirmó ante los simpatizantes de su partido.
Así lo habían predicho varias encuestas a pie de urna y un pronóstico basado en resultados parciales. Estos resultados otorgaban, con el 90 por ciento de los votos escrutados, que la coalición gubernamental es la ganadora de los comicios.
El bloque de derecha del primer ministro liberal, Anders Fogh Rasmussen, podría ganar las elecciones generales con un 48,7 por ciento de los votos, según un sondeo a pie de urna realizado por la televisión semipública TV2, difundido dos horas antes del cierre de los colegios, a las 19.00 GMT. La participación a las 17 horas era del 71,9 %, 3,4 puntos más que hace dos años.
Tercer triunfo consecutivo
Rasmussen y sus aliados, los conservadores y la ultraderecha, repetirían triunfo por tercera vez seguida y alcanzarían 87 escaños, pero necesitarán de los votos del centrista Nueva Alianza, con el 3,1 por ciento y 5 escaños, para obtener la mayoría, fijada en 89.
Según el sondeo, el Partido Liberal fue el más votado con el 25,3 por ciento de los votos, seguido por el Socialdemócrata, con el 25,2 por ciento y el Partido Socialista Popular y el Partido Popular Danés con el 13,4 por ciento.
La oposición de izquierda, a la que se atribuye el 47,2 por ciento, se quedaría en 84 escaños, tres más que en los anteriores comicios. En el sondeo de DR, el Partido Socialdemócrata sería el ganador de los comicios, con el 25,9 por ciento (una décima más), seguido por el Liberal, con el 24,8 por ciento (un 4,2 por ciento menos).
En el bloque de derecha, el Partido Popular Danés mantendría el 13,3 por ciento y el Conservador subiría un 0,6 hasta el 10,6 por ciento. El Partido Socialista Popular doblaría sus votos hasta el 12,8 por ciento, el Radical Liberal perdería 3,3 hasta el 5,9 por ciento y la coalición "rojiverde" Lista Única retrocedería 0,8 hasta el 2,6.
Otros sondeos
En otra encuesta a pie de urna difundida por el diario "Politiken", la diferencia entre la derecha y la oposición se mantiene en dos escaños. En todos los sondeos, los votos de Nueva Alianza son decisivos, tal y como indicaban los pronósticos previos a las elecciones. Los 4 diputados de los territorios autónomos de Groenlandia y las Islas Feroe, que se contabilizan más tarde, no tendrían influencia.
Nueva Alianza, creada el pasado mayo, basó su campaña en restar influencia a la ultraderecha, condicionando su apoyo a Rasmussen a que el Gobierno dimita y realice un nuevo pacto desde cero, después de que cada partido comunique a la reina Margarita II su candidato a primer ministro. Rasmussen deberá conciliar las diferencias que en temas como inmigración y política fiscal mantienen Nueva Alianza y el Partido Popular Danés.
El hasta ahora primer ministro ha conseguido derrotar a una oposición más unida que nunca, que ha rehusado a algunas reivindicaciones en política de inmigración y fiscal, y con la líder socialdemócrata, Helle Thorning-Schmidt, como una dura rival en los debates y con un indiscutible gancho popular.
Pero su llamada a elegir la mejora del Estado del Bienestar frente a las rebajas fiscales no ha convencido al electorado de la necesidad del cambio, cuando Dinamarca atraviesa por una época de bonanza económica y ha alcanzado cifras récord en descenso del paro. La participación a las 17.00 GMT era del 71,9 por ciento, 3,4 puntos más que hace dos años.
Así lo habían predicho varias encuestas a pie de urna y un pronóstico basado en resultados parciales. Estos resultados otorgaban, con el 90 por ciento de los votos escrutados, que la coalición gubernamental es la ganadora de los comicios.
El bloque de derecha del primer ministro liberal, Anders Fogh Rasmussen, podría ganar las elecciones generales con un 48,7 por ciento de los votos, según un sondeo a pie de urna realizado por la televisión semipública TV2, difundido dos horas antes del cierre de los colegios, a las 19.00 GMT. La participación a las 17 horas era del 71,9 %, 3,4 puntos más que hace dos años.
Tercer triunfo consecutivo
Rasmussen y sus aliados, los conservadores y la ultraderecha, repetirían triunfo por tercera vez seguida y alcanzarían 87 escaños, pero necesitarán de los votos del centrista Nueva Alianza, con el 3,1 por ciento y 5 escaños, para obtener la mayoría, fijada en 89.
Según el sondeo, el Partido Liberal fue el más votado con el 25,3 por ciento de los votos, seguido por el Socialdemócrata, con el 25,2 por ciento y el Partido Socialista Popular y el Partido Popular Danés con el 13,4 por ciento.
La oposición de izquierda, a la que se atribuye el 47,2 por ciento, se quedaría en 84 escaños, tres más que en los anteriores comicios. En el sondeo de DR, el Partido Socialdemócrata sería el ganador de los comicios, con el 25,9 por ciento (una décima más), seguido por el Liberal, con el 24,8 por ciento (un 4,2 por ciento menos).
En el bloque de derecha, el Partido Popular Danés mantendría el 13,3 por ciento y el Conservador subiría un 0,6 hasta el 10,6 por ciento. El Partido Socialista Popular doblaría sus votos hasta el 12,8 por ciento, el Radical Liberal perdería 3,3 hasta el 5,9 por ciento y la coalición "rojiverde" Lista Única retrocedería 0,8 hasta el 2,6.
Otros sondeos
En otra encuesta a pie de urna difundida por el diario "Politiken", la diferencia entre la derecha y la oposición se mantiene en dos escaños. En todos los sondeos, los votos de Nueva Alianza son decisivos, tal y como indicaban los pronósticos previos a las elecciones. Los 4 diputados de los territorios autónomos de Groenlandia y las Islas Feroe, que se contabilizan más tarde, no tendrían influencia.
Nueva Alianza, creada el pasado mayo, basó su campaña en restar influencia a la ultraderecha, condicionando su apoyo a Rasmussen a que el Gobierno dimita y realice un nuevo pacto desde cero, después de que cada partido comunique a la reina Margarita II su candidato a primer ministro. Rasmussen deberá conciliar las diferencias que en temas como inmigración y política fiscal mantienen Nueva Alianza y el Partido Popular Danés.
El hasta ahora primer ministro ha conseguido derrotar a una oposición más unida que nunca, que ha rehusado a algunas reivindicaciones en política de inmigración y fiscal, y con la líder socialdemócrata, Helle Thorning-Schmidt, como una dura rival en los debates y con un indiscutible gancho popular.
Pero su llamada a elegir la mejora del Estado del Bienestar frente a las rebajas fiscales no ha convencido al electorado de la necesidad del cambio, cuando Dinamarca atraviesa por una época de bonanza económica y ha alcanzado cifras récord en descenso del paro. La participación a las 17.00 GMT era del 71,9 por ciento, 3,4 puntos más que hace dos años.



