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Nuevas técnicas permiten eliminar hernias discales sin procedimientos quirúrgicos agresivos

Las opciones más recientes utilizan anestesia local o sedación moderada y facilitan que el enfermo recupere la funcionalidad en la mayoría de los casos

Actualizado 13/11/2004 - 03:47:13

MADRID. Técnicas microquirúrgicas y percutáneas se están imponiendo en el abordaje de las hernias discales, cuando los tratamientos más conservadores, basados en analgésicos y antiinflamatorios, no solucionan los problemas que ocasionan, desde el dolor a la estabilidad del cuerpo. Entre las nuevas técnicas que se están aplicando en los quirófanos de los hospitales públicos y privados de España figuran la ozonoterapia y la nucleoplastia, dos modalidades que reducen el periodo de hospitalización a unas 24 horas y la recuperación del paciente.

Un simposio internacional que acaba hoy en la Clínica La Luz de Madrid ha puesto sobre la mesa los nuevos abordajes de la hernia discal y los discos artificiales bajo la dirección del jefe de Neurocirugía del Hospital Niño Jesús, Francisco Villarejo. Pero también ha abordado la necesidad de contener la cirugía, de continuar con posturas conservadores que hacen que España sea uno de los países desarrollados donde menos intervenciones de hernias discales cerviales y lumbares se realizan, un total de unas 40.000 anuales. «Sólo si el dolor persiste y hay déficit neurológico hay que intervenir quirúrgicamente, algo que los cirujanos españoles tenemos muy claro ya que utilizamos técnicas más conservadoras que el resto de los países occidentales», advierte Villarejo.

La opción más novedosa es la nucleoplastia o coblación por radiofrecuencia. Evita abrir quirúrgicamente la zona a intervenir y hace que el paciente deje de tener dolor -en la mayor parte de los casos- tras la operación, esté acompañado o no de afección en las piernas. En el centenar de operaciones que se han realizado en España se ha logrado una eficacia del 90%, tasa similar a las logradas en las más de 20.000 realizadas en el mundo.

Pacientes jóvenes

La técnica está indicada en los casos de pacientes jóvenes o menores de 50 años de edad y se ejecuta con anestesia local o sedación moderada, lo que permite que el paciente pueda abandonar el hospital horas después de la intervención. Para que un enfermo pueda ser atendido con este procedimiento es necesario estudiar el caso con una resonancia, que delimite si la hernia es contenida o no. Para Villarejo, «está técnica debería ser imprescindible para jóvenes y adolescentes».

Sólo en el caso de las hernias contenidas puede aplicarse este tratamiento percutáneo que consiste en la introducción de una cánula en el núcleo pulposo del disco a través de un orificio de tamaño minúsculo. En la «aguja» se introduce un electrodo que transmite una radiofrecuencia bipolar a una temperatura que oscila entre los 40 y los 70 grados centígrados, produciendo una disgregación molecular sin dañar las estructuras de los tejidos adyacentes.

Microcirugía y ozonoterapia

La microcirugía es otra opción más extendida, con tasas de éxito próximas al 95%, y consiste en una pequeña incisión en la piel y en la exposición con el microscopio quirúrgico del disco herniado, con el que se logra visualizar con detalle su estado. Pero junto a estas técnicas, se están imponiendo otros procedimientos no invasivos como la ozonoterapia, que reduce el volumen del núcleo pulposo del disco comprimido.

Como la nucleoplastia, el empleo del ozono está indicado en jóvenes aunque no logra la misma rapidez en la desaparición del dolor y de los síntomas que provocan las hernias. El sistema es simple: una punción percutánea sirve para introducir una aguja de aspiración hacia el disco afectado, penetrando e inyectando el ozono necesario.

Una vez dentro del disco, el ozono reduce el volumen del núcleo pulposo, que al inflamarse genera presiones sobre los nervios, originando dolor y problemas de movimiento. El ozono disminuye la inflamación y afecta a sustancias neurotóxicas, corrigiendo el volúmen del núcleo y eliminando los problemas. El porcentaje de resultados positivos supera el 80% y no excluye, en el caso de no lograr el efecto esperado, otras técnicas más quirúrgicas.

Otras opciones avanzadas

La endoscopia, la nucleotomoía percutánea y la disectomía con láser son las otras opciones avanzadas para erradicar las hernias discales y lograr que los pacientes recuperen en la mayor parte de los casos la funcionalidad total. Todas ellas deben aplicarse individualmente, previo estudio de los pacientes y de sus particularidades. En la primera, mediante una pequeña incisión se introduce un endoscopio que permite ver la imagen del núcleo y, a la vez, extirpar el material dañado. En la nucleotomía percutánea se introduce una cánula y mediante ella y guiado por control radiológico se aspira el material discal y se corta con un nucleotomo o se extraé con pinzas. Un mecanismo similar se utiliza en la disectomía con láser, «con la diferencia de que a través de la cánula se introduce un términal láser que vaporiza parte del núcleo herniado», destaca Fernando Carceller, neurocirujano del Hospital La Paz de Madrid.

Procedimientos en desuso

Todas estas técnicas están desplazando a opciones más o menos recientes en los hospitales españoles como era el caso de la quiminucleolisis, que consiste en inyectar quimiopapaína en el interior del disco con el fin de destruir el núcleo pulposo y las sustancias que desencadenan la inflamación. También están siendo erradicadas de los quirófanos españoles terapias con láser, debido a que la temperatura que alcanzaba el núcleo era demasiado alta. Similar destino está teniendo la electroterapia interdiscal, que quemaba las terminaciones nerviosas con el fin de erradicar el dolor, y la nucleotomía percutánea, que extraía el núcleo pulposo del disco y lo reemplazaba por una prótesis.
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