Un adolescente búlgaro de 17 años ha sido asesinado en Pernik (oeste) y cortado en pedazos por un compañero de clase que guardó los órganos de la víctima en un frigorífico, según informó hoy la Policía.
Kristian Petrov, de 16 años, cortó la cabeza, los brazos y las piernas de su compañero, con el que había jugado al poker en el
apartamento de su abuela, que trabaja en el extranjero. Asimismo, guardó los riñones y el hígado de la víctima en el frigorífico.
Tras separar la carne de los huesos, enterró los restos en un bosque próximo a la ciudad, indicó el secretario general del Ministerio del Interior, el general Boiko Borissov. Un soldado de 20 años a quien Kristian, detenido ayer, definió como su cómplice también ha sido detenido.
Kristian Petrov, de 16 años, cortó la cabeza, los brazos y las piernas de su compañero, con el que había jugado al poker en el
apartamento de su abuela, que trabaja en el extranjero. Asimismo, guardó los riñones y el hígado de la víctima en el frigorífico.
Tras separar la carne de los huesos, enterró los restos en un bosque próximo a la ciudad, indicó el secretario general del Ministerio del Interior, el general Boiko Borissov. Un soldado de 20 años a quien Kristian, detenido ayer, definió como su cómplice también ha sido detenido.



