Familiares de víctimas del 11-S accedieron hoy a grabaciones del Departamento de Bomberos de Nueva York en la que se recogen conversaciones mantenidas por sus trabajadores el día de los atentados y cuyo contenido incluye alusiones personales que provocaron cerca de tres años de litigios judiciales sobre la conveniencia o no de sacar a la luz estos documentos.
Los familiares de las víctimas tuvieron hoy ocasión de estudiar minuciosamente más de 12.000 páginas de relatos orales y una gran cantidad de horas de grabaciones de radio en las que los bomberos describían con detalles íntimos y vívidos cómo corrieron a salvar a los civiles que huían antes de que las Torres Gemelas se desplomaran.
Para algunas familias, los documentos -difundidos tras una batalla judicial de tres años con las autoridades municipales- ofrecieron pistas sobre el paradero de sus seres queridos, y la confirmación de que problemas con los equipos de rescate contribuyeron a las muertes. En el ataque fallecieron 343 bomberos.
Sally Regenhard, madre del joven de 28 años Christian Regenhard, dijo que una interrupción en el sistema de comunicaciones llevó a la muerte de su hijo. Lamentó además que las autoridades de la ciudad de Nueva York manipularan la respuesta al ataque "para ocultar los detalles debajo de la alfombra". Junto a su esposo, el sargento retirado de la policía Al Regenhard, pudieron acceder a información sobre su hijo durante la sesión de tres horas. "Es muy emocionante. Es muy difícil", expresó. "Pero no es más duro que saber todos los días que mi hijo ya no está".
Los relatos, grabados en las semanas y meses posteriores al ataque, ofrecen un imagen de los bomberos en la que batallan con sus propios temores mientras intentan salvar a otras personas. Atrapado en un centro comercial ubicado debajo del Centro de Comercio Mundial después que de que cayera la torre sur, James Murphy y un grupo de colegas bomberos buscaban las salidas. Algunos civiles atemorizados se agarraron de ellos, según relató Murphy. "Nosotros estábamos diciendo, 'No se preocupen, somos del Departamento de Bomberos. Todos van a salir'", recordó Murphy.



