J. M. AYALA
VALLADOLID. La polémica que enfrenta estos últimos días a los sindicatos con las Cajas de ahorro parece que no ha hecho más que empezar. Ayer le tocó el turno de nuevo a CC.OO. Su secretario regional, Ángel Hernández, acusaba ayer a las entidades de ahorro de actuar de forma «presidencialista» y se atrevió a acusar a los máximos responsables de cada una de las cajas de la región de tener en su seno «a las entidades de interés general que les apetece y no a las que, por peso, deberían estar».
Las críticas de Hernández se suman a las que ya realizó al exigir «una reforma integral de la Ley de Cajas» para que entrarán en los consejos de administración tanto los sindicatos como la patronal -también mostró ese deseo el presidente de la Junta en su discurso de investidura- y a las que su organización, junto a UGT, aportó en el informe del Consejo Económico y Social, en que se acusaba a las Cajas de «falta de implicación con las empresas de la región» y que, según dijo Hernández, «fueron unas críticas muy ponderadas y muy por debajo de nuestras expectativas».
Al respecto, el presidente de Caja Duero, Julio Fermoso, señaló que CC.OO. «habla de oídas» sobre las Cajas y defendió el compromiso de las entidades de ahorro con la región.



