La recientemente nombrada ministra de Cultura ha empezado a predicar con el ejemplo y a sacar partido de los museos de la capital. Hace un par de semanas, con motivo de una recepción, conoció a los responsables del desafortunadamente poco conocido Museo de América, en el distrito de Moncloa. Allí supo que los fines de semana, este centro organizaba talleres para el público infantil y para que los pequeños se familiaricen con el ocio museístico. Ángeles González Sinde, muy prudente, preguntó incluso si podría acudir con su hija. La respuesta fue, lógicamente, que la ministra sería siempre bienvenida en una de «sus» casas. Dicho y hecho. Ese mismo domingo la ministra de Cultura llevaba a su hija a disfrutar de la oferta del Museo.
En la flamante caja mágica donde se disputa el Open Mutua Madrileña de tenis, uno de los principales quebraderos de cabeza para la organización no es ya atender a los jugadores, a los vips o al público en general y solucionar los lógicos fallos de organización y transporte en un torneo que alberga a los y las mejores del tenis mundial. Este domingo, los principales enemigos de la organización fueron los insectos. La cercanía de las instalaciones al río Manzanares y el calor y las tormentas de este fin de semana hicieron proliferar los coleópteros hasta el punto de que más de uno y de dos recogepelotas salieron corriendo en mitad de los partidos ante la agresividad y el tamaño de los bichos.


