MADRID. Una nueva técnica no agresiva practicada de forma pionera por la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra corrige el prolapso genital femenino en el 90 por ciento de los casos, con una recaída inferior al 15 por ciento a los cinco años.
El prolapso genital femenino es el descenso de los órganos de la cavidad pélvica (vejiga, recto, útero, e incluso intestino delgado y uretra) hacia la vagina. Este descenso está ocasionado por la lesión de los ligamentos en los que se anclan los músculos que actúan sobre la vagina. Las causas pueden ser diversas: edad, cambios hormonales provocados por la menopausia o la composición personal de los tejidos en cuanto a elasticidad. El parto vaginal es uno de los factores asociados más frecuentemente a esta patología. La mitad de las mujeres que han dado a luz por vía vaginal tienen un cierto grado de prolapso, aunque no muestren síntomas, y hay estudios que afirman que un tercio de las mujeres entre 20 y 60 años sufre este trastorno.
«Si se deteriora o se daña el ligamento pubouretral se origina la incontinencia urinaria; por el contrario, la lesión del ligamento uterosacro causa el prolapso de los órganos como el útero, el recto e incluso el intestino delgado», señala el doctor José Mínguez, ginecólogo y miembro de la Unidad Funcional de Suelo Pelviano de la Clínica Universitaria.
Medidas terapéuticas
Una vez diagnosticado el trastorno, la primera medida terapéutica es el tratamiento conservador del periné con unos ejercicios que consiguen la recuperación en el 60 por ciento de los casos. Si esto no es suficiente, hay que recurrir a la cirugía. La nueva técnica «consiste en colocar una cinta de tejido elástico a través de la fosa isqueo-rectal a un centímetro del ano; pasa alrededor del recto por el cuello del útero y sale por la zona contraria. La banda sintética produce una reacción fibrosa que permite la formación de un nuevo ligamento», explica el doctor José Enrique Robles, especialista del Departamento de Urología. Hasta la incorporación de las bandas sintéticas se recurría a la cirugía laparoscópica o la intervención abierta por vía abdominal o vaginal.



