-«Quiero entrar en Brasil, quería haberlo hecho el viernes. Lo que pasa es que me ha tentado mucho la India».
-«Aún tienes tiempo. El EFT (en referencia al Exchange Traded Funds) tiene rango de subida».
Esta conversación -auténtica- entre dos inversores refleja una realidad económica indiscutible. El país carioca está de moda. Dos de las operaciones de inversión con mayor calado de la última semana dan fe de ello.
Los Juegos Olímpicos han sido el pistoletazo de salida y las empresas españolas más avispadas ya han tomado posiciones para acompañar a Brasil en la carrera que le desprenderá de la etiqueta de emergente para entrar en el Olimpo de las economías con mayor importancia del orbe. Santander, Telefónica y Mapfre, junto con más de 300 empresas españolas ya instaladas, verán el proceso en vivo y en directo pero todo apunta a que otras cotizadas podrían estar buscando ya curso de portugués.
La constructora OHL está a un paso de colocar en bolsa sus concesionarias de carreteras brasileñas. Y no es la primera que hace las maletas. Varias promotoras españolas tienen planes a corto plazo para renacer de sus cenizas, aunque sea a más de 5.000 kilómetros de España. Lula quiere construir un millón de viviendas para familias de renta baja y media cuyo coste se estima en 15.000 millones de dólares para el erario público. El sector del ladrillo español -con un reconocido «know how»- hace tiempo que olfateó la oportunidad de negocio.
Las empresas de infraestructuras, turismo y servicios serán las más demandadas para que 2016 la ciudad de Río de Janeiro seaun caramelo. Pero sus más de 185 millones de habitantes le convierten en un potencial mercado para cualquier sector y un destino de inversión preferente. No es difícil pensar que también hay oportunidades de negocio en la industria química e incluso el sector de la automoción. Así lo cree João Pena, socio director de España y Portugal de la consultora estratégica A.T. Kearney.
Líder en Iberoamérica
Las operaciones estratégicas en Brasil, como las que hemos visto estos días, y los Juegos Olímpicos tienen un punto en común: el trasfondo de una economía en buena forma y con muy buenas perspectivas.
Hispanoamérica siempre ha sido una región geográfica de gran volatilidad que provocó que en el pasado algunas operaciones iniciadas por empresas españolas acabaran en sonados fracasos. «En este momento Brasil está señalando al mundo que en un futuro y bajo su liderazgo, Iberoamérica será una región más estable y más atractiva», afirma Pena.
No hay que olvidar que Brasil tiene unos recursos energéticos muy importantes en petróleo y gas, pero una red de distribución «floja» que tiene mucho camino por delante para ser eficiente. Además el país también es rico en recursos naturales, como los minerales con un alto potencial de explotación o los bosques, tan necesarios para la industria del papel.
Los estados vecinos también ofrecen grandes oportunidades de negocios y gran volumen de materias primas como Perú, Chile y, más arriba, México. La llegada ahora al mercado brasileño puede funcionar como puente entre España y el resto de la región, lo que supone una ventaja añadida para invertir allí.
Sin duda, otro de los sectores donde nuestro país tiene mucho que enseñar es el turístico. Ya hace tiempo que las autoridades cariocas comenzaron una campaña de marketing a nivel internacional para atraer turistas desde nuevos destinos, sobre todo de Europa. Paralelamente Brasil se esfuerza por mejorar sus infraestructuras de transportes, hoteles, segundas residencias en la costa e incluso agencias de viaje.
Entorno macroeconómico
El mercado parece haberse dado cuenta de que los estragos de la recesión mundial han pasado de largo por Brasil y las previsiones para los próximos años están marcadas por una curva ascendente. Si este año el PIB brasileño descendía un 0,8%, la OCDE calcula que en 2010 la economía crecerá un buen 4%. Buenas noticias para los inversores. Y hay más, el Fondo Monetario Internacional (FMI) también apoya los buenos augurios y otorga a la mayor economía de América Latina un potencial de crecimiento de un 2,6% para el próximo año.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico afirmaba en su último informe de Perspectivas Económicas que pese a la desaceleración del primer trimestre, la actividad está repuntando.
Buenas perspectivas
La producción industrial se encuentra en plena fase de expansión, especialmente en los sectores que se han beneficiado del apoyo del Gobiernoy las ventas minoristas han sido particularmente resistentes al descenso del consumo. La organización con sede en París cree que la política monetaria adoptada por el Gobierno que preside Luiz Inácio Lula da Silva ha sido la apropiada. Un acierto del que recoger los réditos ahora.
En este sentido, el panel de expertos de Analistas Financieros Internacionales (AFI) prevé que la fortaleza del real y la debilidad de la demanda doméstica son factores que deberían seguir conteniendo las presiones inflacionistas y favorecer la reducción de los tipos de interés por parte del banco central.
La consultora que preside Emilio Ontiveros confía en que, a cierre de 2009, el banco central habrá recortado los tipos de interés hasta el 8,25% desde el 9,25% establecido el pasado junio. La inflación entonces aceleraba su moderación ese mes y se situaba en el 4,8% interanual, debido sobre todo a la contención de los componentes más volátiles (alimentos y energía).
Entre otros atractivos el motor de Sudamérica tiene unas finanzas públicas sólidas que vienen a sumarse a las muchas cualidades que seducen al inversor. En el campo bursátil hemos asistido en los últimos meses a una reducción de la aversión al riesgo en las bolsas de renta variable de los países emergentes lo que ha provocado «sólidas ganancias», afirma un informe de AFI. El índice de referencia de la Bolsa de Valores de São Paulo, el Ibovespa cerró la semana con una subida del 0,46% en la sesión del viernes y recuperó los 61.517 puntos.
Cifras que levantan envidias y que son resultado de los agresivos programas de estímulo fiscal -oscilan entre el 1% y 3% del PIB- llevados a cabo por las grandes economías de la región.
Aproximadamente el 80% de la cuantía comprometida irá destinada a impulsar planes de inversión en infraestructuras, mientras que el resto será instrumentado mediante la reducción de impuestos.
Lazos con España
Las relaciones económicas entre España y Brasil muestran un desarrollo creciente y dinámico en los últimos años, habiéndose convertido ambos países en socios estratégicos. De hecho, por países, Brasil es el primer inversor en nuestro país, siendo sus transacciones el 52% del valor de las inversiones recibidas de países emergentes en España.
La inversión española en Iberoamérica viene avalada por la penetración de las empresas en todos los mercados. Pero parece que por Brasil hay un cariño especial. Las empresas españolas son las segundas en inversión y representa el 33% en términos brutos de toda la inversión española en Sudamérica. Una encuesta realizada por el IE Business School y Gavin Anderson entre 20 de las empresas del Ibex certifica que un significativo porcentaje de los consultados confían en que Brasil presentará una evolución económica favorable durante 2009, lo que hace al país sumamente atractivo.
Por todo esto, y pese a la tradicional presencia española, Brasil ha renovado ahora el apetito de multitud de compañías y nos encontramos en plena vorágine. Una carrera de fondo en la que España ya ha tendido puentes y se perfila como un actor de relevancia.



