
IVA ANGUERA DE SOJO
SABADELL. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no dejó escapar la ocasión y abrió ayer su intervención en el mitin del PSC asegurando que «yo siempre estoy feliz, me siento cómodo en Cataluña, no como otros dirigentes». La puntualización se producía minutos después de que un grupo de radicales independentistas atacaran al secretario general del PP, Ángel Acebes, en un mitin popular en Martorell.
Zapatero -que ayer cumplía la segunda de sus cuatro citas con la campaña catalana en apoyo de José Montilla- acusó al PP de haber intentado sembrar la «confrontación y la discordia» hacia Cataluña y aseguró que esta formación «no tiene un proyecto para España». Por contra, recordó que el Gobierno del PSOE «aguantó» la presión generada por la reforma del Estatuto y señaló las críticas recibidas por decisiones como la derogación del trasvase del Ebro o el retorno de los «papeles de Salamanca» para exigir a los votantes catalanes que respondan a esa actitud con un apoyo masivo a Montilla. «Quiero que recordéis que el Gobierno del PSOE aguantó y confía en Cataluña» destacó Zapatero, por lo que según él «ahora los catalanes tienen que ir a votar masivamente para demostrar que es un pueblo culto e integrado».
El presidente del Gobierno defendió además a Montilla como el garante de «la cohesión y la integración, del respeto a quien hable catalán y a quien hable castellano».
Apoyo catalán al «proceso de paz»
Tras esgrimir los «servicios prestados», Zapatero exhibió los compromisos de futuro para reclamar el voto a su candidato. «Cataluña necesita un empujón en infraestructuras, en peajes, trenes de cercanías... ese es mi compromiso», aseguró convencido de que esta comunidad «merece un Ejecutivo que esté cerca del Gobierno de España, y eso será bueno para Cataluña y bueno para España».
Zapatero aprovechó además la ocasión para expresar su «agradecimiento personal» a Pasqual Maragall -al que él mismo desestimó como candidato por segunda vez a la presidencia catalana- y en un gesto más que inusual agradeció además «a la gran mayoría de los catalanes y de sus fuerzas políticas», lo que incluye a CiU y ERC, su apoyo al «proceso de paz» en el País Vasco. Montilla, por su parte, reclamó la máxima movilización socialista para dar la vuelta a las encuestas, que dan la victoria a CiU, mientras Pasqual Maragall exhibía su obra de gobierno para advertir de que la opción es «la Cataluña social» del PSC o la «vuelta atrás» que en su opinión representa la candidatura de Artur Mas.



