
SIGEFREDO El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ayer en el acto organizado por la APD
La bajada de los impuestos del IRPF y de Sociedades formará parte de los programas electorales del Partido Popular y del Partido Socialista de cara alas elecciones generales de 2008.
Si hace dos semanas el ministro de Economía del Gobierno, Pedro Solbes, apostaba en una entrevista concedida a ABC por la rebaja de estas dos tasas, ayer fue el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, quien fue más allá en la promesa de rebajas fiscales, al añadir su deseo de suprimir el Impuesto del Patrimonio, el Impuesto sobre Operaciones Societarias y el Impuesto sobre Datos Jurídicos Documentados si llegara a presidir el Gobierno el año que viene.
Esta es una de las características más destacadas del programa económico con el que concurrirá el PP a las elecciones del año que viene, un programa del que dio a conocer ayer varias pinceladas, y que estará centrado en una reducción generalizada de impuestos, en la defensa a ultranza de los intereses de las empresas españolas en el extranjero, y en un aumento de la inversión en I+D+i y nuevas tecnologías.
El líder de la oposición adelantó sus claves económicas en un encuentro organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en el que no estuvo arropado por la plana mayor de su partido -presente en el homenaje a Miguel Ángel Blanco-, pero sí por personalidades del mundo empresarial como el presidente de ACS, Florentino Pérez, el de Sacyr, Luis del Rivero, o el de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, entre otros.
Bajarían IRPF y Sociedades
Rajoy comentó que «hay que actuar con rapidez» en cuanto a la reforma fiscal, con el objetivo de aumentar la competitividad de las empresas españolas. Para ello, propuso una nueva rebaja del Impuesto de Sociedades (la última se produjo el año pasado) que llevaría el tipo general desde el 30% actual hasta el 25% y reduciría también cinco puntos (hasta un 20%) la carga fiscal para las pymes.
También apostó por reducir de forma significativa el Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF), en el que el tipo mínimo bajaría seis puntos (del 18% al 12%) y el máximo más de tres puntos (habló de ponerlo por debajo del 40%, cuando ahora se encuentra al 43% para rentas superiores a 52.360 euros anuales).
Rajoy también aseguró que eliminará el Impuesto sobre el Patrimonio si llega a La Moncloa en 2008. La supresión de este impuesto no había sido planteada hasta ahora en la agenda política, a pesar de que hay muy pocos países europeos que mantengan la tasa, y de que los expertos aseguran que su mantenimiento en la actualidad es una herencia innecesaria del pasado.
Además de la reducción de la carga fiscal, Rajoy defendió un Gobierno que aporte «credibilidad y confianza, y un entorno favorable para que se desenvuelvan nuestras empresas». Finalmente, alabó con ironía al Gobierno de Zapatero por «tener el acierto de dejar la economía como estaba», pero precisó que, en su opinión, los socialistas han vivido de las rentas: «hay que darle cuerda al reloj para que la maquinaria no se pare».



