MARÍA GÜELL
BARCELONA. Con los fogones del Bulli a toda máquina, Ferran Adrià también tiene tiempo para cameos. El martes debutó en el mundo del doblaje. Nuestro cocinero más internacional está entusiasmado con esta aventura -un pequeño rol en la película «Ratatouille»- que le ocupó tan sólo un par de horas: «Apenas tengo cuatro frases, pero no era tan fácil como parece, porque tenía que combinar con otras voces; las he doblado en castellano y catalán», concretaba mientras subraya que en la versión inglesa su intervención la hace su homólogo Jamie Oliver.
Hasta la fecha, los espaguetis de «La Dama y el Vagabuno» y los plátanos de «El libro de la Selva» eran los apuntes más gastronómicos de Disney. Pero en el caso de «Ratatouille» el desembarco culinario es total: la nueva película de Pixar/Disney narra las peripecias de la rata Remy, que sueña que algún día será un gran chef. El roedor vive una aventura emocionante en las cocinas de un prestigioso restaurante parisino.
El cocinero catalán llega en el momento más dulce de esta superproducción, que se estrenará en EE.UU. en junio y llegará a España el 3 de agosto. «Yo estoy aquí gracias a Guillermo del Toro, que es amigo del productor», explica Adrià. Algunos de los platos del Bulli se han incorporado al guión de la película y Adrià también ha participado como asesor en la traducción de los términos culinarios. «A nivel de cocina es un producto muy serio -concreta-; y todo lo que sale son alimentos y utensilios para cocinar reales». Ferran tiene muy claro que «hace ocho años, cuando empezó el embrión de esta película, hubiera sido impensable que la acción transcurriera en un restaurante que no fuera francés, pero por suerte las cosas han cambiado y podría ocurrir perfectamente en un restaurante español». Adrià desvela que su película «gastronómica» preferida es «El festín de Babette».