Humberto Arnés, director general de Farmaindustria señaló, durante un desayuno de trabajo organizado por PricewaterhouseCoopers, que «el escenario de relaciones vigente entre la industria farmacéutica y las administraciones públicas, fijado tras el traspaso de competencias sanitarias a las comunidades autónomas concluido en 2001, no es el más adecuado para nuestro país. Hay que preservar un mercado único, evitando su fragmentación en 17 pequeños mercados».
Arnés destacó igualmente que «es preciso un cambio en el modelo para alinear los intereses públicos y privados, crear un marco regulador estable y predecible que garantice el equilibrio entre los diferentes intereses del sistema, esto es, el acceso a los medicamentos innovadores, la contención del gasto público y el desarrollo de la industria farmacéutica».
Arnés ha apuntado asimismo la conveniencia de suscribir un pacto entre todos los agentes del sector -Administración Central, administraciones autonómicas e industria farmacéutica-, que podría concebirse como un Plan Integral Farmacéutico, un documento que definiría un sistema de propiedad industrial homologado con los países más avanzados y un mecanismo de convergencia con Europa en materia de precios de los medicamentos innovadores.



