
El Ministerio del Interior ha incrementado los controles en las carreteras
MADRID. Las Fuerzas de Seguridad creen que ETA está volcando en estos momentos todos sus esfuerzos en crear en Madrid una infraestructura estable para desplegar en la capital una ofensiva terrorista. De esta forma, la dirección etarra trataría de poner en evidencia la «tregua» que ha declarado para Cataluña, fruto del acuerdo al que llegó con el dirigente de ERC, José Luis Carod-Rovira, cuando era «conseller en cap» de la Generalitat presidida por Pasqual Maragall.
Pese al estado de debilidad en el que se encuentra ETA, análisis realizados por los servicios de Información del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil apuntan que la banda «está trabajando» para lograr introducir en Madrid un «comando» estable e incluso no se descarta que ya se hayan desplazado algunos pistoleros para recabar información y alquilar viviendas. En opinión de expertos en la lucha antiterrorista, el objetivo de este grupo criminal sería planificar desde el terreno uno o varios atentados para los días previos a la boda del Príncipe de Asturias. De uno de estos planes ya se ha tenido conocimiento a raíz de la detención de los miembros del «comando Gaztelu», que en su declaraciones ante la Guardia Civil confesaron que la dirección etarra les había dado instrucciones para provocar en Madrid un gran apagón días ante del enlace de Don Felipe con Doña Letizia.
Además de este acontecimiento, las fuentes consultadas señalan que la ofensiva criminal que la banda tiene pensado desplegar en Madrid también tendría como objetivo las elecciones europeas que se celebrarán el próximo mes de junio. Los terroristas quieren «estar presentes» en estos comicios, así como en el desarrollo del debate en comisión del plan Ibarretxe que comienza su andadura en el Parlamento vasco al día siguiente de las elecciones generales.
Para los expertos en la lucha antiterrorista, el que ETA elija Madrid para llevar a cabo una ofensiva terrorista responde, por un lado, a que en el capital de España sus atentados suelen tener una repercusión mayor y, por otro, a que de esta forma pondría en evidencia cuales son los resultados de llegar a un acuerdo con ella, como la «tregua» para Cataluña que pactó con Carod-Rovira. Los especialistas creen que esta última circunstancia constituye un claro mensaje para el PNV.
Ante estos planes de ETA, las Fuerzas de Seguridad han desplegado en Madrid un amplio dispositivo de seguridad que coincide con el puesto en marcha con motivo de las elecciones del próximo domingo. Así, para garantizar la seguridad y la libertad de los ciudadanos en los comicios, el Ministerio del Interior, en coordinación con las administraciones local y autonómica, está aplicando un plan especial en el que participan 106.000 agentes de la Policía, Guardia Civil, Ertzaintza y Mossos d´ Esquadra. Su coste es de siete millones de euros. Este dispositivo también tiene por objetivo abortar planes de ETA ante el 14-M.
Y es que el pasado diciembre, las luces de alarma se encendieron en el Ministerio del Interior al tenerse conocimiento de que la banda disponía en sus «taldes de reserva» de hasta una treintena de terroristas que podrían pasar a España para cometer atentados durante la campaña electoral. Prueba de ello es la furgoneta que con 536 kilos de explosivos fue detectada en la madrugada del pasado día 29 de febrero en un control de la Guardia Civil en Cañaveras (Cuenca) cuando se dirigía a Madrid.
Este dispositivo de la Benemérita formaba parte del plan de seguridad ciudadana reforzado en las últimas fechas con motivo de las elecciones. Era, por tanto, uno de los muchos controles establecidos en las carreteras nacionales y secundarias. Aunque estén desplegados por todo el territorio, su presencia es casi permanente en la mitad norte del país y más concretamente en las vías que comunican la frontera del Francia con el País Vasco y Madrid. Así, todos los puestos fronterizos están constantemente vigilados por miembros de las unidades de Intervención de la Policía y Guardia Civil.
Estas fuerzas especiales, además de en las carreteras, están también en las entradas de las grandes ciudades e, incluso, en las zonas urbanas clasificadas de alto riesgo. En los últimos días se han incrementado los controles en las carreteras de acceso a Madrid, sobre todo en las de la zona norte y este, ya que no se descarta que ETA intente cometer en la capital un atentado como el que pretendía llevar a cabo con los 536 kilos de explosivos.
Además de las carreteras, el plan de Interior abarca los centros con grandes aglomeraciones de personas, como aeropuertos, estaciones de autobús y de ferrocarril. En concreto en la estación de Chamartín, en Madrid, se han incrementado las medidas de seguridad tras descubrirse el plan de ETA de atentar contra esta instalación. Igualmente se han reforzado los controles en las estaciones de electricidad, agua, telefonía y televisión, así como en otras áreas estratégicas. No obstante, aunque la mayoría de estas medidas son para las elecciones del próximo domingo, otras corresponden a las que ya se están adoptando con motivo de la boda del Príncipe de Asturias.
El dispositivo también tiene la misión de garantizar la seguridad dentro y fuera de los colegios electorales. Estarán custodiados por entre dos y tres agentes de las Fuerzas de Seguridad para evitar cualquier tipo de incidente y, en definitiva, para garantizar el derecho al voto de los ciudadanos.



