VALENCIA. La ampliación de la UE a quince nuevos estados en 2004 y la pérdida de los fondos de cohesión en 2006 alumbran el horizonte próximo de Europa. El candidato del PP a presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, animó ayer a interpretar ambas fechas «con optimismo», en el transcurso de una conferencia impartida en el Foro de Opinión bajo el título «2004-2006: El reto de la ampliación». Camps fue prologado por el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, y celebrado y aplaudido por buena parte de los referentes políticos y empresariales de la Comunidad Valenciana.
El optimismo al que aludió Francisco Camps se fundamenta en el programa del PP en materia de política exterior, en el marco de la UE. El candidato se comprometió a crear una Secretaría Autonómica de Asuntos Europeos, si gana las elecciones, a fin de «afrontar y aprovechar el hito de la ampliación aumentando el poder valenciano en los órganos de decisión europeos».
Esta nueva Secretaría, con «oficinas en Valencia y en Bruselas» -matizó el candidato-, se ubicaría en el escalón inmediato a las consellerias en el organigrama de la Administración autonómica, de lo que se desprende la importancia que el PP concede a la política europea, «como ámbito fundamental para garantizar el desarrollo y crecimiento de la Comunidad Valenciana». La Secretaría Autonómica de Asuntos Europeos vendría a impulsar el trabajo desarrollado hasta hace unos meses por la Oficina de la Generalitat Valenciana en Bruselas, que presidiera Juan José Bayona, gracias a la cual «la Comunidad Valenciana obtuvo el máximo posible de los fondos estructurales para el periodo 2000-2006», aseguró Camps.
«Poder valenciano en Bruselas»
El conferenciante se refirió expresamente a esta oficina, al trabajo realizado por el ex presidente Zaplana, «que le permitió ser designado vicepresidente segundo del Comité de Regiones», y a la labor desarrollada por el presidente José Luis Olivas para valorar el peso específico del «poder valenciano en Bruselas».
La Secretaría Autonómica de Asuntos Europeos tendría como misión aumentar la influencia de la Comunidad Valenciana en el seno de los órganos de debate y toma de decisiones, también, sentar las bases para aprovechar las ventajas de la ampliación en 2004 y para frenar o ralentizar la pérdida de fondos UE en 2006.
«Cien millones de consumidores»
Por lo que refiere a la ampliación, Camps advirtió de que la entrada de quince nuevos socios «dará lugar a un mercado de más de cien millones de consumidores que hay que fidelizar». La ampliación también ofrece la «oportunidad» a la Comunidad Valenciana de «estar presentes en el desarrollo estructural de los nuevos países socios», lo que ofrecería un abanico de posibilidades de negocio a las empresas valencianas.
«Grupo de presión«» valenciano
Francisco Camps apuntó la posición privilegiada que, con vistas a una implantación en estos países, tendrían los sectores del mueble, mármol, textil, cerámica, juguete o calzado. Con la intención de impulsar la competitividad de las empresas valencianas, el PP presentará diversas iniciativas en materia de «formación profesional y del empresariado», y ha propuesto abrir una oficina del Ivex en Viena «como puerta a la Europa del Este».
Además de la creación de un «grupo de presión» en Bruselas y de favorecer la entrada de las empresas valencianas en el nuevo mercado, el candidato del PP apuntó como prioritario contener la pérdida de los fondos estructurales en 2006. Francisco Camps propuso acometer una «estrategia de alianzas» con países y regiones que se hallan en un situación similar a la de la Comunidad Valenciana, desde una perspectiva geográfica y económica. Camps señaló regiones que dejarán de ser Objetivo 1 por superar el 75% de la renta media europea, como Castilla León, Cerdeña o Lisboa, a las regiones del Arco Mediterráneo y a aquellas que no llegan al 100 de la renta media, como Lombardía, Piamonte o Berlín.



