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Cómo «ordeñar» las piedras

POR DANIEL MEDIAVILLAVALENCIA. En Níger, entre el Sáhara y el Sahel, en medio de un desierto pedregoso, viven los 7.000 habitantes de Tadibene. Hace unos años, la cooperación francesa levantó un

Actualizado 11/02/2007 - 02:54:55
POR DANIEL MEDIAVILLA
VALENCIA. En Níger, entre el Sáhara y el Sahel, en medio de un desierto pedregoso, viven los 7.000 habitantes de Tadibene. Hace unos años, la cooperación francesa levantó un dispensario de adobe para atender las necesidades médicas de la población pero nunca llegó a cumplir su función; la actividad económica es tan escasa que ni siquiera permitió hacer llegar hasta allí fármacos para tratar a los enfermos. Aparte de alguna cabeza de ganado, la gente de Tadibene sólo tenía las piedras y un día decidieron que intentarían vivir de ellas.
Por una casualidad, el apoyo necesario para llevar a cabo el singular proyecto lo encontraron los nigerinos en la Comunidad Valenciana. «El proyecto se inicia en el museo de Novelda. El entonces director vio en una publicación francesa un artículo sobre paisajes del Sáhara que le llamó la atención. Allí aparecía el nombre de una asociación que quería promover el estudio de dinosaurios y se pusieron en contacto con ellos», cuenta Francisco Ortega, coordinador científico del proyecto.
Tadibene se encuentra al sur de la región desértica de Teneré, uno de los pocos focos capaces de atraer turistas en Níger, y desde la asociación se pensó que los abundantes restos fósiles de dinosaurios en la región les permitirían atraer el interés de algunos de esos turistas.
Dinosaurios y desarrollo
El contacto que había comenzado en Novelda se centralizó en el Museo Paleontológico de Elche, que entonces no trabajaba con dinosaurios. Se pidió la colaboración de científicos e instituciones que sí tuviesen ese conocimiento y así, se organizó en 2003 una visita con el objetivo de evaluar sobre el terreno las posibilidades de elaborar un proyecto de colaboración paleontológica en la región y establecer las infraestructuras necesarias para facilitar el inicio de un proyecto de cooperación para el desarrollo.
«Cuando llegamos allí vimos que los dinosaurios eran impresionantes y estaban en la superficie, expuestos a la erosión, deteriorándose, pero con la entidad científica suficiente para comenzar un estudio», cuenta Ortega. Ese fue el origen del Proyecto Paldes (Paleontología y Desarrollo) que trata de combinar el desarrollo del importante recurso cultural de Tadibene con otras mejoras de tipo educativo y sanitario.
Hace ya dos años se dio a conocer el hallazgo de restos de una especie de dinosaurio desconocida para la paleontología mundial. Contaba unos 130 millones de años de antigüedad y pertenecía a la familia de saurios carnívoros conocidos como terópodos. La semana pasada regresó de Niger un grupo de Paldes después de trabajar sobre el terreno durante el mes de enero. En ese tiempo seleccionaron un saurópodo de unos siete metros que servirá para llamar la atención internacional sobre la relevancia paleontológica de las «piedras» de Tadibene. Los restos del dinosaurio -la fosilización conservó un 70 por ciento del esqueleto del animal- «viajarán en breve hasta España para ser restaurados y estudiados en el Museo Paleontológico de Elche», indicó Ortega. Esta labor llevará unos dos años; después los restos regresarán a Tadibene para convertirse en los primeros fondos paleontológicos de su museo.
Este grupo de científicos también ha encontrado en la zona muestras de dientes y escamas de peces, otros restos de dinosaurios terópodos y saurópodos e incluso quince vértebras de dinosaurio bebé.
El regreso al país de las piezas encontradas en el yacimiento nigerino muestra la filosofía de colaboración y no expolio con la que se puso en marcha el programa. «Ellos quieren que el recurso cultural se pueda ligar a un proyecto de cooperación que aporte algo al entorno. No quieren que instituciones extranjeras, como ha sucedido en otras ocasiones, se acaben llevando el material».
Protagonismo local
El protagonismo de Níger es algo que los promotores de esta iniciativa tienen muy presente. Por el momento, este mes de enero se ha firmado un acuerdo de cooperación científica y técnica entre la Universidad Abdou Moumouni de Niamey y el proyecto Paldes. La institución nigerina contribuirá con conocimiento de la situación del patrimonio del país y la experiencia de su personal sobre el terreno mientras que los miembros del proyecto representado por el Museo Paleontológico de Elche aportará su conocimiento sobre la utilización de este tipo de patrimonio como recurso cultural en proyectos de desarrollo.
Francisco Ortega destaca la relevancia de los fósiles de Níger. «En el mundo hay zonas desconocidas para la paleontología, como pueden ser algunas zonas de Asia o África. Para saber más sobre los dinosaurios tratamos de elaborar un puzzle con las piezas de distintas regiones del planeta. Toda la información novedosa se incorpora a un proceso que ayuda a construir una visión global», señala Ortega.
La información que proporcionen los dinosaurios de Tadibene permitirá comprender mejor la fauna de saurópodos española y el papel de la península como región de intercambio entre los dos grandes continentes -Laurasia al norte y Gondwana al sur- en que se dividía la tierra emergida hace doscientos millones de años. Por ejemplo, «algunos de los animales encontrados allí pueden tener lazos comunes con los de Teruel y conocerlos mejor nos ayudará a explicar su historia evolutiva.»
Además, «África está asociada a los modelos de ruptura de Gondwana y los intercambios de fauna entre África, la India y Australia que son procesos sin explicar por falta de información en regiones como la de Níger». Los miembros del proyecto Paldes trabajan ahora para demostrar que Tadibene tiene la relevancia científica que ya puede intuirse. Lograrlo permitiría hacer realidad uno de los objetivos por los que se planteó la colaboración: impulsar la candidatura de este yacimiento de dinosaurios para optar a ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco o, en su defecto, quedar incluido en la lista de Geoparques de esta misma institución.
Primer paso
Esto permitiría comenzar a construir un flujo turístico que, aunque pequeño, sería importante para la zona. «La importancia que el desarrollo paleontológico tendría para la gente de Tadibene es difícil de medir en términos europeos. «Su economía está tan poco desarrollada que cualquier incorporación, aunque sea muy ocasional, sería interesante. El museo que se piensa poner en marcha puede que no afecte directamente a más de 12 personas, entre guías, guardias o rastreadores, pero si ese museo y el entorno logran atraer algún turista, esto permitiría que después se demandasen algunos servicios y fuese posible comenzar a tener un centro en el que haya algún tipo de material de consumo. Ahora no hay tienda ni electricidad ni gasolina, y para conseguir cualquier cosa tienen que realizar largos desplazamientos por el desierto». Varios miembros de Paldes regresarán a Tadibene a finales de este mismo año.
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