
PATRICIA ESTEVE Alberto Fernández arengó a los cuadros del PP
I. A.
BARCELONA. El PP catalán podría ganar un nuevo representante en el Ayuntamiento de Barcelona, ese regidor clave para derrotar a la mayoría de izquierda en el Consistorio, según una encuesta interna elaborada por el propio partido. Con esas nuevas expectativas, el presidente del grupo municipal, Alberto Fernández, reunió ayer a los cuadros populares en la capital catalana en una convención municipal destinada a «calentar motores» a más de dos años vista de las próximas elecciones locales.
Alberto Fernández pidió a sus cuadros confianza en la posibilidad de un cambio en el Ayuntamiento que desde hace 30 años gobierna el PSC «como una maldición bíblica» y propuso «un modelo alternativo a la Barcelona de izquierdas». Un programa basado en tres conceptos: «la Barcelona de las personas, la ley y la libertad».
Así, el líder del PP aseguró que defenderá una Barcelona «con más sentido social, que entierre las políticas de escaparate socialistas» y se centre en atender al cuarto mundo que representan los 300.000 pobres de la capital catalana. En este contexto, defendió la familia como el mejor agente de solidaridad intergeneracional y criticó que el Ayuntamiento se niegue a crear un Consell Social de la Familia mientras da carta de naturaleza al de Gays y Lesbianas. Además, aseguró que su partido «no tiene ningún complejo a la hora de exigir firmeza 10» contra el incivismo y lamentó que Barcelona «sólo sale en los informativos por los okupas, los incívicos y los abetos a pedales de Mayol». Por ello, reclamó estabilizar la plantilla de los Mossos d´Esquadra en Barcelona en 4.000 agentes.
«Lo único que hace bien el Ayuntamiento es vaciar los bolsillos de sus ciudadanos», concluyó Alberto Fernández, que pidió una Barcelona «donde todos los que pagan impuestos reciban servicios». Advirtió además de que la suya es la única oferta que garantiza un cambio en el Gobierno municipal, puesto que CiU no descarga pactar con PSC o ERC.



