
EFE Llamazares y Tardá, tras conseguir que el PSOE radicalice la nueva ley del aborto
Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) e Izquierda Unida anunciaron ayer un acuerdo con el PSOE para apoyar la nueva ley del aborto a cambio de radicalizarla aún más. A cambio de esos cinco votos de ultraizquierda, los socialistas aceptaron incluir en la norma cuestiones tan polémicas como una especie de la «lista negra de» objetores de conciencia, el adoctrinamiento sexual en los colegios al menos a partir de los 11 años y la formación de abortistas en las universidades relacionadas con la ciencia de la salud (básicamente médicos y enfermeros). Es decir que la «teoría y práctica del aborto» pasará a convertirse en una asignatura obligatoria en las carreras de Medicina y Enfermería.
El PSOE ha buscado la coartada que le ofrecía la izquierda más radical para lleva un poco más lejos su ampliación del aborto. No bastaba con imponer el aborto libre en España hasta la semana 14. Quería más pese a tener ya cerrado un acuerdo con el PNV que le cedía sus seis votos para aprobar la ley a cambio de un retoque mínimo como el de que los padres de las menores que aborten sean informados.
En este sentido, Gádor Joya, presidenta de Derecho A Vivir» denuncia y advierte que los socialistas «están tomando el pelo, no sólo a los ciudadanos, sino también a los grupos con los que negocian. El PNV debe saber que su oferta de moderación sirve para que el PSOE negocie, a sus espaldas, la radicalización del proyecto. El electorado del PNV no lo entenderá».
El caso es que el PSOE se asegura once votos -le faltaban siete para obtener la mayoría- a los que añadirá los de BNG (dos) y Nabai (uno) y se garantiza poner en marcha la ley del aborto más radical de Europa con un aparente gran consenso.
Tardá (ERC) y Llamazares (IU) eran ayer dos diputados ufanos. Salvo porque a ellos les hubiera gustado ampliar el aborto libre hasta la semana 22 de gestación, por lo demás han conseguido casi todas sus reivindicaciones.
No tienen esas 22 semanas, pero han logrado que se elimine uno de los dos informes de especialistas que el proyecto de ley exigía para poder abortar entre las semanas 14 y 22 (malformaciones del feto, salud de la madre etc). En la práctica consiguen así preservar el famoso coladero actual, el que facilita que en España se pueda realizar cualquier aborto, en cualquier momento con un simple informe -a menudo falsificado- de un psicólogo o psiquiatra.
Coto a la objeción
Pretendían que desapareciera la objeción de conciencia para el aborto. Y, se han acercado bastante a ese ideal. Han acordado con el PSOE que sólo podrán objetar aquellos profesionales directamente implicados en el aborto como son el cirujano o el enfermero del quirófano, no así el anestesista u otros profesionales relacionados. Esta fórmula desembocará en lo que los médicos denominan las listas negras en los hospitales públicos. Sospechan que los que se apunten van a ser depurados políticamente y se situarán en desventaja frente a otros colegas abortistas para conseguir una plaza o un ascenso.
Aspiraban a implantar el aborto como una práctica médica más y han obtenido el beneplácito del PSOE para que la «teoría y práctica del aborto» se convierta en asignatura curricular en la Universidad. En en este sentido, Ginecólogos por el Derecho a Vivir señalaron que «toda persona que estudie una de las Ciencias de la Salud debe conocer que desde el momento de la concepción existe un ser humano vivo y que el aborto supone destruir esa vida. La Medicina es la ciencia y arte de prevenir y curar las enfermedades. En esta definición, no cabe la práctica de terminar con una vida humana».
El objetivo de adoctrinar a la infancia para imponer una forma muy concreta de enfrentarse también parece conseguido y así han logrado incluir en la ley la obligatoriedad de impartir sexualidad, por supuesto a su manera, desde edades muy tempranas, a partir de los diez años. Como señaló Llamazares: «Formará parte de la educación general de los niños y niñas». Para Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia, con estos ajustes radicales «la nueva ley, además de considerar el aborto como un derecho, pretende hacer una verdadera pedagogía proabortista en la escuela y en la universidad sin tener en cuenta las condiciones morales y religiosas».
Anticonceptivos gratis
Y en relación con ese adoctrinamiento también han obtenido ERC e IU el compromiso de que el Gobierno financie al menos en un 40% los anticonceptivos de última generación, de forma que estos figurarán en la cartera del Sistema Nacional de Salud. Una iniciativa que supondrá un gasto de unos 100 millones de euros anuales.



