POR D.M.
MADRID. A la amenaza lanzada por el portavoz Pernando Barrena -materializada con el atentado sufrido por el escolta del concejal del PSE-EE de Galdácano-, respondió ayer el ministro del Interior poco antes del último zarpazo terrorista. Rubalcaba consideró de tal gravedad la intimidación del «peso pesado» de Batasuna que, con énfasis, anunció su decisión de «romper» su costumbre de no contestar a los cabecillas de batasunos. Y recordó a Barrena que el Estado estará siempre contra «el origen de la violencia», es decir, «ETA y quien la apoya, que es Batasuna. Estará en contra de quien legitima a los que ponen bombas».
El ministro, que eludió con ataques al PP pronunciarse sobre la petición de los populares de derogar la autorización del Parlamento a negociar con ETA, se centró en la renovada sumisión de los proetarras a la banda, para decir que «ETA rompió la tregua y Batasuna dijo amén».
Rubalcaba añadió que los dirigentes batasunos han dicho cosas en estos últimos días que «sencillamente ofenden a la memoria del conjunto de los españoles» y eso, apostilló, «incluye a los vascos y a los votantes de Batasuna».
Como justificación de los acontecimientos que se han sucedido en los dos últimos años, el ministro argumentó que el Gobierno «abrió un diálogo con ETA y apostó firmemente por ese diálogo, porque intentó acabar con la violencia por esa vía. ETA dijo no, porque sencillamente pretendió romper las reglas del juego democrático y el Gobierno, en esas condiciones, no aceptó». «Cuando se habla -añadió- de que ahora vienen tiempos oscuros, quien lo dice está perdiendo la memoria», porque, dijo, «oscuros son los últimos tiempos porque siete han sido los intentos de ETA de poner bombas» desde la ruptura del «alto el fuego». Insistió en que «quien apoya a ETA es Batasuna».
Términos conciliadores
Muy diferente es la opinión del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo no cree que Barrena hubiera amenazado al anunciar «la declaración de guerra» y la vuelta a «tiempos oscuros». Los hechos son, por desgracia, elocuentes: el batasuno advirtió y ETA actuó. Y mientras Bermejo decía no ver «amenazas sino valoraciones», su compañero Rubalcaba revelaba que ha «extremado» la seguridad en Madrid ante la celebración del día de la Fiesta Nacional.
Y por su fuera poco, Bermejo, en la entrega de los primeros Premios Justicia y Discapacidad en la sede del Consejo General del Poder Judicial, utilizando términos conciliadores, llegó a decir ayer que Barrena no debe dejar pasar «la oportunidad de oro» que tiene «para estar con los demócratas». El titular de Justicia volvió a emplazar a los batasunos «a que se den cuenta de que son un atavismo» e instó a la organización terrorista a que deje de serlo «cuanto antes».
En idéntica línea habló, en esa misma entrega de premios,el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, quien expresó «su más enérgica condena» a lo que calificó como «un cobarde atentado». Conde-Pumpido aseguró que la Fiscalía de la Audiencia Nacional «ya está trabajando con las Fuerzas de Seguridad para identificar y detener a los responsables».
Por último, el fiscal general se mostró convencido de que «los terroristas serán juzgados y condenados» y dijo que «pueden tener absoluta seguridad que su único horizonte es la cárcel».



