Dos decisiones judiciales simultáneas propiciaron ayer la puesta en alerta de los responsables del orden público en Cataluña. El próximo domingo habrá consulta independentista en Arenys de Munt (Barcelona), aunque sin el amparo del Ayuntamiento, y Falange podrá manifestarse ese día en contra por el municipio.
Por un lado, la titular del juzgado del contencioso-administrativo número 14 de Barcelona decidió mantener la suspensión de la autorización del Ayuntamiento para el referéndum independentista que convoca una plataforma cívica, Movimiento Areñense para la Autodeterminación (Mapa). La magistrada se reafirma en los mismos argumentos que la semana pasada la llevaron a suspender de forma cautelar la consulta, a raíz del recurso presentado por la Abogacía del Estado (con un abogado ex de Falange). Así, frente al argumento del Consistorio -integrado por independientes, ICV, CiU y PSC, aunque los últimos se oponen al referéndum- de que no convoca la consulta, sino que se sólo facilita una sala para que se celebre, la juez mantiene que sí la autorizó en un acuerdo que impugna «porquees una invitación a incumplir la ley que excede las competencias locales».
El Ayuntamiento «acata» la sentencia, pero la recurrirá y los organizadores de la consulta, Mapa, aseguraron que la llevarán a cabo.
De resultas, habrá referéndum y, en mismo día y lugar, una manifestación en contra. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) dio ayer la razón a Falange y revocó la decisión de la conselleria de Interior que les instaba a manifestarse el domingo siguiente al de la consulta. El TSJC asume que hay riesgo de incidentes, mas defiende el derecho a manifestarse y juzga que cambiar la fecha de la protesta es una alteración «que equivale a prohibirla».



