TÚNEZ. El presidente del Gobierno dio ayer un paso más en su alejamiento de las posiciones de Estados Unidos en relación con Irak al animar a las naciones que aún mantienen tropas en el país árabe a imitar el ejemplo de España. Desde Túnez, José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que si más países se retiraran de Irak «habría unas expectativas más favorables».
A punto de concluir su estancia en la capital tunecina tras participar en la Reunión de Alto Nivel entre España y Túnez, Zapatero compareció ante los periodistas en compañía del primer ministro tunecino, Mohamed Ghannuchi, y al ser preguntado por su impresión sobre la situación actual en Irak, contestó que la ve «con profunda preocupación».
Luego, aunque expresó su respeto por la decisión de otros países que siguen allí, como después se ocuparía de destacar en privado el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, no dudó en afirmar que «si hubiera más decisiones en la línea de la adoptada por el Gobierno español, se abrirían unas expectativas más favorables». Junto con Estados Unidos, mantienen sus tropas en Irak países como Australia, Japón o Corea del Sur, y varios europeos, entre ellos Italia, el Reino Unido, Polonia o Dinamarca, que no vieron con buenos ojos la retirada de las tropas de España.
Severa crítica a EE.UU.
A estas manifestaciones, Zapatero añadió otras consideraciones en relación con el conflicto de Oriente Próximo, que suponen una severa crítica a la posición estadounidense y que no parecen apuntar precisamente en el camino hacia una mejoría de las relaciones entre Madrid y Washington como proclama reiteradamente el Gobierno español.
El último en hacerlo fue el propio Moratinos, quien en la III Conferencia de Embajadores insistió el pasado lunes en que España quiere ser un aliado sólido de Estados Unidos, sólo unas horas antes de que el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE, Javier Solana, resaltara la importancia de una relación estrecha con los norteamericanos.
Ayer, el jefe del Ejecutivo señaló ante otra pregunta de un periodista sobre las posibilidades de una nueva Conferencia de Paz para abordar el conflicto entre palestinos e israelíes en España que «ojalá se pudiera estar en condiciones para ello», y recordó que cuando se justificaba la intervención militar en Irak se decía que ello serviría para avanzar hacia la paz en Oriente Próximo, y sin embargo, «más de un año después, la cosa está peor». En consecuencia, indicó que «sabemos cuál es el camino profundamente equivocado» y sentenció, en clara alusión a la Administración Bush: «No van a ser los que han aplicado la lógica de la fuerza militar los que lleven la paz al conflicto entre Israel y el pueblo palestino, sino los que creen de verdad en un proceso de diálogo».
Responsabilidad de Europa
En este sentido, consideró que Europa tiene una gran responsabilidad, junto con la Liga Árabe y las Naciones Unidas y que todos deben buscar un escenario completamente distinto para combatir el terrorismo. «También la lucha antiterrorista -subrayó- hay que medirla por los resultados. Ninguna causa justifica el terrorismo, pero hay respuestas al terrorismo que reducen la violencia y otras que la multiplican. Y estas últimas no sirven».
Rodríguez Zapatero anunció asimismo que piensa hacer «propuestas» para lograr un orden internacional con más seguridad y justicia» cuando el día 21 de este mes hable ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde, por cierto, coincidirá con el presidente estadounidense, George Bush.
Desde La Moncloa se asegura que no hay prevista ninguna entrevista entre los dos líderes, pero tampoco se descarta un saludo entre ambos como sucedió en Estambul durante la Cumbre de la Alianza Atlántica a finales del pasado mes de junio.



