La Conselleria de Justicia ha desmontado la sala de espera que venían utilizando las mujeres maltratadas que acudían al Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 3 y ha destinado estas instalaciones a un Juzgado de lo Mercantil.
La decisión ha creado un profundo malestar entre los profesionales del juzgado afectado, por cuanto a partir de ahora las víctimas y sus hijos tendrán que usar otra sala que ya comparten los otros dos órganos judiciales que se dedican en exclusiva a la violencia machista.
Para acceder a esta dependencia, las mujeres maltratadas y sus hijos tendrán que atravesar uno de los juzgados, cuyos funcionarios también se han quejado por las molestias que les generará el continuo trasiego de personas de un lado a otro y porque, dicen, no siempre se podrá evitar que las víctimas coincidan con sus agresores.
La Conselleria de Justicia insistió ayer en que la sala de espera que venían utilizando las víctimas del Juzgado número 3, que empezó a funcionar en abril de 2007, no estaba destinada inicialmente a este fin. Fuentes de la Generalitat precisaron que fue la secretaria de este órgano judicial la que solicitó dar esta utilidad a esta dependencia mientras estuviera vacía. La Conselleria de Justicia, precisan las mismas fuentes, accedió a esta petición y autorizó al Juzgado de Violencia sobre la Mujer el uso de esa sala, pero sólo de manera temporal.
Donde la semana pasada había sillas y juguetes, ayer aparecieron mesas, ordenadores y estanterías. Son las nuevas dependencias que desde ayer ocupan los funcionarios de refuerzo de los juzgados de lo Mercantil.



