La preocupación del Gobierno por la crisis económica y por las repercusiones que puede tener para la imagen de España en el exterior, llevó ayer a José Luis Rodríguez Zapateroa lanzar un mensaje para intentar subir la moral a los 130 participantes en la V Conferencia de Embajadores, que comenzó en Madrid. El Gobierno trata de evitar que se pierda la confianza en la economía española y no llegue de fuera la suficiente financiación para hacer frente al déficit exterior.
Zapatero recibió en la Moncloa a los embajadores después de que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, inaugurara la reunión y a continuación de él hablaran los vicepresidente María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes.
De la Vega preparó el terreno reconociendo lo delicado de la situación, pero pidiendo a los diplomáticos que no se dejen llevar por la «demagogia» ni por el «catastrofismo». En la mente de la vicepresidenta estaban algunas críticas en el extranjero, entre ellas un reciente artículo publicado en el Financial Times, en el que utilizaba el acrónimo «PIGS» (cerdos, en inglés) para referirse a los países -Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain, en inglés)- cuyas economías se dispararon, lo que llevaba al periódico británico a comentar que los cerdos llegaron a volar, para añadir, a continuación, que ahora esta no volando sino en el barro.
Por eso, De la Vega hizo esta petición a los embajadores: «Que os esforcéis en mantener y generar confianza en nuestro país, en nuestra capacidad y nuestros recursos para salir reforzados de esta situación».
A continuación, Solbes, en una intervención a la que no tuvo acceso la Prensa, ofreció a los embajadores los datos concretos de la situación económica, entre ellos la existencia de un déficit exterior que supone el 10 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y que sólo puede cubrirse con financiación en el extranjero, para lo cual es imprescindible la confianza en nuestro país.
Teniendo en cuenta esto, el mensaje de Zapatero a los jefes de Misión fue: «Vuestra tarea es muy importante para mantener la confianza en el modelo económico español y, de manera singular, en determinados ámbitos de opinión donde, de manera insistente, se establecen valoraciones, a mi juicio demasiado críticas con nuestra fortaleza económica».
Embajador en el Cáucaso
Por otra parte, en la primera jornada de la reunión de embajadores, Moratinos anunció la creación de una comisión de diplomacia pública, que estará presidida por el jefe del Ejecutivo y que tendrá como misión analizar la proyección política en el exterior. Además, el ministro adelantó que España enviará con carácter urgente un embajador para la región del Cáucaso, que tendrá una sede permanente en Tiblisi, la capital de Georgia.
Por la noche, los embajadores asistieron a una cena presidida por los Príncipes de Asturias, celebrada en el Palacio de Viana, y que sirvió para inaugurar oficialmente la remodelación de esas dependencias.



