A los mandos del piloto francés Michel Gangneux, aterrizó ayer a las 11 de la mañana en el aeropuerto San Pablo de Sevilla el mayor avión comercial del mundo, el Airbus A380, procedente de Getafe (Madrid), donde había hecho escala el día anterior tras un vuelo desde la localidad francesa de Toulouse. Antes de su llegada a Sevilla, el superjumbo sobrevoló las plantas de Airbus en Illescas (Toledo) y Puerto Real (Cádiz) para exhibirse ante los trabajadores de las factorías españolas del fabricante aeronáutico europeo.
La nube de Delphi
A bordo llegaron 42 personas (tripulación, mecánicos, ingenieros de vuelo y responsables de Airbus, encabezados por Manuel Hita, director general de la compañía en España). La «pasada» por Puerto Real se produjo sobre la nube de humo que desprendían los neumáticos quemados por los trabajadores de Delphi.
Aunque la participación de Sevilla en la construcción del A380 no es significativa -en Andalucía, el trabajo se centra en la factoría de Airbus de Puerto Real-, el aterrizaje en suelo hispalense ha sido un hito ya que se trata de la primera vez que este gigante aeronáutico «pisa» un aeropuerto civil español.
La imagen de la aeronave surcando lentamente el cielo primaveral de Sevilla anticipa y simboliza el futuro alentador que se abre a la industria aeronáutica andaluza tras varios años de dificultades. El aparato voló a 150 metros de altura sobre el aeropuerto y muy lento, a 300 kilómetros por hora, cuando puede alcanzar los 1.000 kilómetros en sesenta minutos. La «magnífica pasada» del avión por encima de las pistas de San Pablo, como la describió Manuel Hita, deleitó a todos los presentes (periodistas y personal de las instalaciones), que lo sintieron como un momento único.
«Me he emocionado, se me ha puesto la piel de gallina. Sientes una emoción especial cuando ves la recompensa de algo en lo que has puesto mucho esfuerzo, voluntad, sacrificio e ilusión, como es este aterrizaje en Andalucía», confesó el director general de Airbus España, doblemente entusiasmado por su condición de máximo responsable de la compañía en nuestro país y de granadino.
«Una espina clavada»
Junto a Hita comparecieron ante los medios de comunicíón el ingeniero de vuelo Fernando Alonso y los pilotos Gangneux y el español Ignacio Lombo, que habían dirigido el superjumbo desde Madrid.
No es la primera vez que el A380 surca el cielo sevillano. En octubre de 2005 estuvo «en secreto» en la Base Aérea de Morón donde realizó algunas pruebas, pero no pudo mostrarse al público. «Teníamos una espina clavada en el corazón y hoy nos desquitamos», manifestó Fernando Alonso.
En concreto, según explicó el ingeniero, se trata del avión número nueve de esta gama -que se monta y entrega en Toulouse-, cuya presencia en España se debe a que desde el 7 al 18 de mayo desarrollará en la Base de la Fuerza Aérea Española de Morón de la Frontera una serie de pruebas de certificación de ruido. Los ensayos consisten en medir el sonido en el suelo durante las fases de despegue y aterrizaje y en unas condiciones específicas de masa, velocidad y tiempo. «La Base de Morón es ideal para realizar estas pruebas por las condiciones meteorológicas y el poco ruido ambiente», indicó Alonso. En la larga lista de superlativos que definen el A380 figura el de «avión más silencioso del mundo», tanto en el exterior como en el interior.
Vendido a Oriente Medio
El aparato que se encuentra en tierra sevillana está ya vendido a la compañía Ethiad de Oriente Medio. Los periodistas pudieron visitar el interior, que, al tratarse de un modelo en pruebas, no tenía asientos -sólo unas filas de muestra- ni instalaciones comerciales. Unos bidones llenos de agua simulan el peso del pasaje y 700 kilómetros de cables de colores recorren todo el fuselaje. Una escalera de caracol comunica los dos pisos. Estas dos semanas de pruebas en España se enmarcan en el proceso de certificación del avión con motores Engine Alliance. El A380 ya recibió el 12 de diciembre de 2006 la certificación con motores Rolls-Royce Trent 900, de la Agencia Europea de Seguridad Aeronáutica y de la Administración Federal de Aviación. Ignacio Alonso aclaró que el superjumbo ofrece dos modalidades de motor -Rolls-Royce y Engine Alliance, este último del consorcio americano General Electric y Pratt Whitny-, a elegir por los clientes.
170 pedidos
El A380 ha sido diseñado para transportar una media de 525 pasajeros, aunque puede llegar a 900 -la limitación la ponen los sistemas de evacuación de emergencias-. Hasta el momento ha recibido un total de 156 pedidos y compromisos de otros 14 clientes.
El primer aparato debe de ser entregado a Singapore Airlines en octubre de este año y se estrenará en la línea Singapur- Sidney.