
Llegada a los juzgados del cirujano plástico Gerardo Senderowicz. Jaime García
«No sé lo que pasó, si lo hubiera sabido hubiera hecho algo para intentar impedirlo», declaró ayer el médico Gerardo Senderowicz ante el titular del juzgado de instrucción número 22 de Madrid, en relación a la muerte de Débora Catalán, quien falleció el pasado 25 de enero en la clínica Icema tras someterse a una intervención estética contra la obesidad. El juez no acordó ninguna medida cautelar contra él.
Senderowicz declaró cerca de tres horas en calidad de imputado por un delito de imprudencia profesional con resultado de muerte. Al término de su comparecencia ante el juez, el médico denunció que los medios de comunicación le han condenado públicamente, perjudicando su imagen. «Están convirtiendo este caso en un circo. No soy de ETA y tengo una hija que me pregunta si soy un criminal», subrayó Senderowich.
MANTIENE LA MISMA POSTURA
Según indicaron fuentes jurídicas, el médico mantuvo la misma declaración realizada días antes a la Policía, a la que manifestó que el fallecimiento de su paciente se produjo al administrarle un tratamiento de mesoterapia. Sin embargo, entre la documentación del juez que investiga el caso se encuentra un presupuesto elaborado por la clínica Icema para una intervención de «laserlipolisis» (liposucción)y no para una mesoterapia. La diferencia radica en que mientras que la primera requiere de anestesia y es una intervención quirúrgica, la mesoterapia no precisa de anestesia por tratarse de un tratamiento local de estética.
El juez de instrucción también tomó declaración en calidad de denunciada a otra doctora de la clínica, María Victoria Bonne, quien supuestamente asistía a Senderowicz en la intervención. El juez tampoco acordó ninguna medida cautelar contra ella. En la declaración, además del juez y del fiscal, estuvieron presentes la defensa del médico y la letrada de la acusación particular, María Jesús González, que representa a la familia de la fallecida.
Por su parte, el letrado de la Asociación del Defensor del Paciente (Adepa) no pudo estar presente en el interrogatorio, ya que, según indicaron fuentes jurídicas, el juez aún no ha proveído la admisión de su personación en el caso. La presidenta de Adepa, Carmen Flores, declaró que la clínica Icema «no reunía las condiciones necesarias para la práctica de cualquier tipo de cirugía».



