SERGI DORIA
Veinte años después de su escritura, los «Días mejores» con que Richard Dresser bautizó sarcásticamente la cruda realidad que vivió en una agónica ciudad de Massachusetts cobran plena actualidad. Un piso desangelado, con unos inquilinos en paro que ya no pueden pagar el alquiler. Un barco que se hundirá porque sus propios navegantes -precisamente para sobrevivir- han ido quemando todas las piezas de la nave. La fábrica donde trabajaron es sólo un vago recuerdo y un hampón enano les conmina a seguir quemando las naves de una forma de vida que ya no volverá. En un postrero instinto de conservación, los jóvenes náufragos van «deconstruyendo» su civilización capitalista. Como no tienen calefacción prenden fuego al mobiliario, se vende la tele y arde también el coche para cobrar el seguro...
En la misteriosa comuna sobresale Ray, personaje que se cree llamado por el Altísimo para instaurar una Religión de la Garantía; esto es, que sus seguidores comulguen con trozos de pizza en la creencia de que vendrán «Días mejores»: reabrirá la fábrica y volverán a ser curritos con nómina y facturas pagaderas. Un personaje que borda Marc Rodríguez, un actor que va a dar que hablar, auténtica carne de tragicomedia. Destacan también Tomás Pozzi -en el papel del enano mafioso que tiraniza a la muchachada- y Ernesto Arias, abogado de pega dedicado a la venta de limpiadores milagro con métodos violentos.
Àlex Rigola ha vuelto sobre un autor que ya dirigió en «Un golpe bajo». Perfectamente engrasados en la cultura del desguace, los actores participan de la comunión de la miseria: deambulan en paños menores entre los restos de lo que algún día pudo ser un hogar.
Un texto corrosivo que parece dejar algún resquicio de esperanza. Si la felicidad del contrato laboral es temporal, las malas rachas también lo deberían ser. Pero eso lo proclama Ray, profeta de una religión improvisada, adornado por dos cuernos que ilumina el gran incendio. Como reconocen sus colegas, «ahora lo único que nos queda es la vida real». Y todo es empeorable.



