V. VILLAPLANA/D. MARTÍNEZ
VALENCIA/ALICANTE. «Tiramos a García Ortuño porque era incapaz de respetar las normas democráticas que rigen un partido como el PSPV». El aparato de Blanquerías negó ayer las acusaciones que el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Orihuela y ex secretario general del PSOE en la localidad, Francisco García Ortuño, lanzó contra el líder regional del partido, Joan Ignasi Pla.
El secretario de Organización de la formación socialista, Vicent Sarriá, echó mano de la descalificación por falta de credibilidad para salir al paso de las acusaciones del portavoz socialista en Orihuela, quien este miércoles aseguró en una entrevista concedida a ABC que él fue expulsado del PSPV por negarse a «recaudar para Blanquerías».
Sarriá afirmó que es «absolutamente falso» que García Ortuño fuera apartado del partido por este motivo, sino por no respetar el reglamento socialista, negar información a los afiliados, y acumular expedientes y «follones», asuntos que obligaron a Blanquerías a «hacer lo que no hemos tenido que hacer en ninguna otra agrupación», dijo el secretario de Organización en referencia a la expulsión del portavoz.
«Es ridículo que, por despecho y venganza, García Ortuño intente ensuciar el nombre del partido», añadió Sarriá, quien lamentó «que la forma tan sucia de hacer política que hay en Orihuela se haya trasladado al nivel orgánico.
Acusación directa a Pla
En la entrevista, el ex secretario general de Orihuela, que ahora prepara su candidatura a las elecciones de 2007 bajo el proyecto Socialismo Democrático, acusaba directamente a Ignasi Pla de «ciertas irregularidades económicas relacionadas con la construcción de la actual sede del partido» -sita en la calle Blanquerías de Valencia- que, según García Ortuño, llegó a oídos de Joaquín Almunia y provocó la dimisión del ahora líder valenciano durante 48 horas.
Preguntado sobre esta cuestión, Sarriá optó por atacar la credibilidad del portavoz municipal, «conectado con Eduardo Tamayo, María Teresa Sáez y José Luis Balbás, los tránsfugas de Madrid». El dirigentesocialista insistió en este punto en que García Ortuño sólo actúa por «despecho».
Sarriá, mano de Pla en el aparato del PSPV, anunció que los servicios jurídicos de la formación están estudiando las palabras de García Ortuño «por si estuviera injuriando o calumniando» al partido o algún representante socialista. «En tal caso, emprenderíamos acciones legales tanto contra él como contra aquel que utilice sus declaraciones para hacer otro tipo de valoraciones».
Por encima de estas amenazas,Francisco García Ortuño reiteró ayer sus acusaciones, y aconsejó a Sarriá no opinar sobre los presuntos comportamientos irregulares de los políticos oriolanos, «ni siquiera sobre el alcalde» al que el portavoz socialista no cesa de achacar irregularidades, ya que el secretario de Organización «tiene mucho que esconder, como su boda principesca».
Al ex secretario local del PSPV no le importa que lo identifiquen con Balbás, aunque «Sarriá es mucho más cercano» a la órbita de éste, cuyos hombres fuertes en Alicante son «Jorge Espí y Ángel Franco», quien, por cierto, declinó pronunciarse al respecto porque «estamos en Navidad».



