Madrid

null

Hemeroteca > 08/07/2008 > 

«Castigado sin ir a matemáticas»

POR LETICIA TOSCANOMADRID. La asignatura de matemáticas es una de las más duras y temidas por los miles de escolares que cada año tienen que enfrentarse a fórmulas, algoritmos y problemas de compleja

Actualizado 08/07/2008 - 02:52:28
ABC  El resultado de esta escuela son clases en las que «básicamente son todos buenos»
ABC El resultado de esta escuela son clases en las que «básicamente son todos buenos»
POR LETICIA TOSCANO
MADRID. La asignatura de matemáticas es una de las más duras y temidas por los miles de escolares que cada año tienen que enfrentarse a fórmulas, algoritmos y problemas de compleja solución que no siempre son capaces de asimilar. De hecho, esta materia es una de las que registra un mayor número de suspensos, sobre todo entre los adolescentes que durante la infancia no han interiorizado correctamente los principios básicos sobre los que se asientan el resto de los conocimientos matemáticos.
Pero las matemáticas no son una pesadilla para todos los estudiantes y cada semana alrededor de un centenar de jóvenes se dan cita en la Escuela de Pensamiento Matemático de Torrelodones que tiene como objetivo atender a los niños que demuestran tener un talento innato para esta ciencia. «No siempre se trata de superdotados, sino de niños que tienen una alta capacidad matemática», explica el director de la escuela, José María Letona, quien reconoce que suelen ser alumnos «bastante especiales».
Las pruebas de acceso tienen lugar en septiembre y, desde que se inaugurara la escuela, en 2003, suelen presentarse alrededor de 150 niños de entre 11 y 13 años, ya que se considera que es la mejor edad para fomentar especialmente las capacidades matemáticas. Y a pesar de que no son tantos los aficionados a resolver ecuaciones y operar con fracciones, entrar en esta escuela no es fácil, ya que en el primer curso sólo hay 25 plazas.
«Ven los números en el aire»
En primer lugar, son los colegios los que realizan una primera selección de los alumnos que consideran que están mejor preparados, posteriormente tienen que realizar un examen y, por último, pasan por una entrevista personal en la que también están presentes los padres del joven aspirante. Una de las condiciones indispensables para ser aceptado es que el alumno afirme abiertamente que quiere entrar y comprometerse a asistir a las clases cada semana.
El resultado es una clase en la que «básicamente son todos buenos», afirma Letona, aunque siempre hay casos de niños realmente extraordinarios que, según explica el director, «ven los números en el aire». Lejos de lo que podría pensarse, los alumnos de esta escuela no responden al estereotipo de «empollón» que está todo el día entre libros. En muchos casos, estos estudiantes presentan un cuadro de fracaso escolar en su centro educativo, ya que se sienten diferentes y no encuentran la motivación que necesitan. Después de acudir a la Escuela de Torrelodones, «pasamos de tener un niño introvertido, a un niño ganador que se ha demostrado a sí mismo sus capacidades».
Esta Escuela de Pensamiento Matemático dista mucho de ser una academia al uso en la se da apoyo al plan de estudios que tienen los alumnos en sus respectivos colegios. A pesar de que los estudiantes no suelen sobrepasar los 16 años, la mayoría de los profesores son docentes de centros universitarios que dan estas clases por motivación personal y adaptan sus conocimientos al nivel de la clase tratando de que los jóvenes entiendan el sentido lógico y su aplicación práctica, es decir, aplican lo que se denomina «método heurístico o ACHE».
«A nosotros no nos interesa que los niños memoricen nada, porque no tiene sentido. Pero un alumno nuestro nunca olvidará cuál es la fórmula de una ecuación de segundo grado, porque sabe de dónde viene, esa es la diferencia de nuestro método de enseñanza», explica Letona, al tiempo que muestra varios juegos y problemas que utilizan en sus clases.
Aprender jugando no significa que no se profundice en los contenidos y, como explica su director, en el centro se suelen poner problemas de mucho nivel en los que no faltan los fractales, los grafos, los número primos o los divisores. Respecto al ambiente que hay entre los alumnos, Letona afirma que destaca la complicidad, ya que se trata de jóvenes que habitualmente no se encuentran muy cómodos en su centro de estudios, se sienten diferentes y en la escuela, por primera vez, están entre iguales. A pesar de ello, no falta la competitividad, motivada por lo propios profesores que consideran que es una forma de superación y de fomentar las actitudes ganadoras. «Les gusta ser los primeros en dar la respuestas, es como decir: «el más listo de los listos soy yo»», reconoce Letona. La afición de estos chicos a las matemáticas es tal, que en ocasiones sus propios padres los castigan sin ir a clases, porque saben que es una de sus actividades preferidas de la semana.
De carácter municipal, la escuela es totalmente gratuita y está sufragada por el Ayuntamiento de Torrelodones. Actualmente, el centro cuenta con tres cursos, pero el próximo año se ampliarán a cuatro para que los alumnos puedan seguir perfeccionando sus capacidades. Hasta las instalaciones de la escuela, no sólo llegan estudiantes de Torrelodones, sino de toda la región, sobre todo de la zona norte, dispuestos a no dejar pasar la oportunidad de desarrollar sus capacidades matemáticas.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.