ROBERTO PÉREZ
ZARAGOZA. La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, dio ayer por seguro que, algún día, en la línea del AVE que ahora va de Madrid a Tarragona -siguen las obras del tramo hasta Barcelona- habrá trenes lanzadera y, con ellos, bonos de varios viajes a un precio más barato que los que hay ahora con los billetes individuales. Álvarez se refirió al asunto durante el viaje con el que ayer «estrenó» el nuevo aumento de velocidad en este corredor ferroviario y vendió las bondades de esta línea del AVE aún inacabada. Desde ayer, los trenes pueden circular a 300 kilómetros por hora, una velocidad punta que se pudo comprobar en el tren en el que viajó la ministra, que llegó a marcar en su cuentakilómetros los 301 por hora.
La ministra tomó su AVE en la estación de Tarragona en dirección Madrid, con parada incluida en Zaragoza. En territorio aragonés se lleva años reclamando bonos y lanzaderas. Ha habido en todo este tiempo movimientos políticos y sociales pidiendo un AVE más asequible. Hartos de esperar, un grupo de ciudadanos se ha unido en la Plataforma Bonos AVE para reclamar estas prestaciones de las que disfrutan, por ejemplo, en la joven línea de Alta Velocidad Madrid-Toledo, trayecto que puede hacerse con bonos por poco más de tres euros el viaje, casi tres veces menos que lo que cuesta el billete ordinario entre Calatayud y Zaragoza.
Reivindicaciones ciudadanas
Magdalena Álvarez dijo ayer que los bonos y las lanzaderas llegarán. De hecho, para que lleguen los primeros deben estar funcionando las segundas, porque los bonos están ligados a las lanzaderas del AVE. Lo que no dijo es cuándo. No marcó plazos y, además, puntualizó que los bonos de descuento en las futuras lanzaderas del AVE dentro de Aragón se implantarán «en función de la demanda».
Es algo relevante para los usuarios aragoneses del AVE, ya que esta línea se ha convertido en la referencia en las conexiones ferroviarias entre Huesca y Calatayud con Zaragoza, y próximamente -cuando esté terminada la línea- también entre Teruel y la capital aragonesa. Entre tanto, lo que ayer se difundió con vigor fue el incremento de la velocidad en los trenes que circulan por el corredor de Alta Velocidad Madrid-Tarragona, que incluye las estaciones de Guadalajara, Calatayud, Zaragoza y Lérida.
Más velocidad, más caro
Después de inaugurarse la línea, en octubre de 2003, la velocidad máxima se estabilizó en 200 kilómetros por hora. A lo largo de este tiempo se han ido produciendo paulatinos incrementos. Hasta ahora la velocidad punta era de 280 kilómetros por hora y, desde ayer, se eleva hasta los 300. Acorta el tiempo de recorrido entre Tarragona y Madrid en quince minutos: de dos horas y 53 minutos, a dos horas y 38 minutos. La ministra de Fomento aseguró ayer que los 300 kilómetros por hora será la velocidad comercial máxima de la red española del AVE.
Conforme se ha ido aumentando la velocidad de los trenes del AVE Madrid-Tarragona, Renfe ha ido subiendo las tarifas. Lo uno y lo otro han ido a la par durante todo este tiempo. A falta de lanzaderas, ese aumento de la velocidad de recorrido no ha hecho más que reforzar la concepción de este trazado como servicio ferroviario de larga distancia, pero, a la vez, no ha hecho más que encarecer progresivamente los trayectos de media distancia, Huesca-Zaragoza, Calatayud-Zaragoza o Zaragoza-Lérida. Por eso, a más velocidad más precio, y a más precio más quejas de los usuarios que exigen lanzaderas y bonos.



