Aunque se suma al resto de organizaciones en cuanto al temor de que las Cajas les recorten las ayudas, el responsable de la Federación de Asociaciones de Familiares y personas con Enfermedad Mental, Ángel Lozano, cree que la crisis les puede resultar en parte beneficiosa ya que «el sector de los servicios sociales de atención a la dependencia es un sector potencial de generar empleo y previsiblemente va a recoger a muchos parados de otros sectores», por lo que prevé seguir desarrollando proyectos en los que están trabajando tales como la apertura de centros de día y viviendas tuteladas, eso sí, si cuentan con el apoyo de las administraciones. Más negro lo ve Roberto Gutiérrez, gerente de la Federación síndrome de Down Castilla y León para quien esta situación económica les dificulta aún más difícil colocar a las personas con alguna discapacidad. «Ahora hay muchas menos ofertas de trabajo».



