PALOMA CERVILLA
MADRID. Tapada con un plástico. Así se encuentra a día de hoy la fosa común, posiblemente con restos humanos de la Guerra Civil, descubierta en la sede de la Brigada Paracaidista en Alcalá de Henares. Después de que ABC desvelara la existencia de esta fosa, ocultada durante un mes por el Ministerio de Defensa y sobre la que todavía existe un mutismo absoluto, las obras que se estaban realizando en las inmediaciones de la misma se han paralizado, según confirmaron fuentes militares. Estas obras se concretaban en la construcción de un muro perimetral en el noroeste de esta base militar.
La paralización de dicha obra es consecuencia de la orden dictada por el Juzgado Togado Militar Territorial número 11, cuyo titular es el comandante Martín, que se personó en el lugar de los hechos, después de que los mandos militares reclamaran su presencia. El magistrado se personó junto con agentes de la Policía Judicial, un médico forense y un secretario judicial de Alcalá de Henares. En aquel momento, el juez militar tuvo que pedir auxilio judicial al Juzgado de Instrucción número 3 de Alcalá, ya que no tenía competencias en materia forense. Por ello, se remitió a un magistrado de lo penal un exhorto de requerimiento de un peritaje forense para elaborar un informe que determine el ADN de los restos y su antigüedad.
Una vez que se recuperaron los restos óseos encontrados, entre los que se encuentran cráneos, mandíbulas y tibias, éstos se han enviado al Instituto de Toxicología, que será quien determine el ADN de los mismos y podrá proceder a su identificación. Cuando ésto se haya realizado, será posible dirimir la jurisdicción que se hará cargo de este caso, ya que el juez togado militar podría derivarlo a la jurisdicción civil. En el caso de que las dudas persistieran, el asunto podría verse en una sala de conflictos, según informa Ep, integrada por su presidente, dos magistrados de lo penal y otros dos de lo militar, conforme a las previsiones que contempla el artículo 14 de la Ley de Competencias.
El silencio que el Ministerio de Defensa ha impuesto sobre este caso, al negarse a facilitar información sobre el contenido de la fosa y su situación judicial, es más que elocuente. Sin embargo, fuentes militares reconocen que la fosa es «casi con total seguridad» de la Guerra Civil, ya que Alcalá de Henares fue zona republicana, donde fueron asesinados más de cuatrocientos sacerdotes seminaristas y seglares.
Por otra parte, los familiares de varios desaparecidos en esta zona, supuestamente asesinados por el bando republicano, no cejan en su empeño de pedir al Gobierno que les informe sobre los restos encontrados, por si alguno pudiera pertenecer a sus familiares. En este sentido, desde la vicepresidencia primera del Gobierno se asegura a ABC que no es responsabilidad del Ejecutivo dar el primer paso cuando se descubre una fosa de la Guerra Civil, sino que la Ley de Memoria Histórica lo que facilita son una serie de criterios a las administraciones de la zona donde se encuentra la fosa para que puedan actuar.
1.200 cuerpos encontrados
Igualmente, el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, aseguró a ABC que esta asociación no se persona de oficio en todas las fosas encontradas, sino sólo a instancia de los familiares que así lo soliciten, «nunca a iniciativa propia». Además, subraya que esta asociación no puede actuar mientras no se abran diligencias y se haya determinado la antigüedad de los restos. En España se han abierto 75 fosas desde 2.000 con 1.200 cuerpos.



