
Ángel Acebes rechaza la negociación y otros «atajos» para acabar con ETA.EFE
MADRID. El ministro del Interior, Ángel Acebes, considera que los éxitos antiterroristas obtenidos a lo largo de 2003 avalan la vía policial como la única fórmula, eso sí, apoyada por la colaboración internacional y las medidas legales, para derrotar definitivamente a ETA que, no obstante, mantiene capacidad para seguir cometiendo atentados -buscó una matanza la pasada Nochebuena, y lo seguirá intentando-.
Con los datos en la mano, el titular de Interior se felicitó de los avances en la lucha antiterrorista que se han dado en el año recien concluido, uno de los mejores para el conjunto de la sociedad y, por consiguiente, uno de los peores en el siniestro y sanguinario historial de ETA.
Y, también, con los datos en la mano, Acebes subrayó que durante 2003 han sido detenidos 187 etarras. De ellos, 126 fueron arrestados en España; 46 en Francia, entre los que figuran los cabecillas del «aparato militar», como Gorka Palacios, Ibón Fernández Iradi, «Susper», Juan Luis Rubenach; Íñigo Vallejo y Ainhoa García Montero; once en México, pertenecientes a la infraestructura de logística y financiera; uno en Holanda, otro en Venezuela, otro en Alemania y otro en Chile.
Menos víctimas, pese a los planes
Por el contrario, en 2003 descendió el número de atentados: 26, en contraposición con los 33 del año anterior y, sobre todo, con los 59 de 2001 y los 70 de 2000. Un sólo muerto a manos de ETA constituye una tragedia y requiere la exigencia de combatirla hasta su desaparición. Sentado este principio, el hecho de que 2003 se cerrara con tres víctimas mortales -Joseba Pagazaurtundúa, en Andoain, y los policías nacionales Bonifacio Martín y Julián Embid, en Sangüesa- alimenta el optimismo. Es la cifra más baja desde 1973, a excepción de 1999, que coincidió con la tregua trampa. Pero Acebes dejó claro que si fuera por ETA, 2003 podría haber sido un año teñido de sangre, ya que atentados planeados de manera inminente han sido frustrados, fundamentalmente por las Fuerzas de Seguridad pero, también, por la inexperiencia de los jóvenes que la dirección de la banda arroja a la actividad criminal.
En 2003 se incautaron a ETA 3.571 kilogramos de explosivos, 1.208 más que en 2002. Asimismo, se le confiscaron 93 armas -69 cortas y 24 largas- y se han desmantelado 184 inmuebles usados por los terroristas como pisos o depósito de armas, esto es, 29 más que en 2002, cuando se hallaron 155 inmuebles. En 2001 se descubrieron 66, en en 2000, 28, y en 1999, 10.
La colaboración internacional también ha obtenido nota alta en el ejercicio pasado. Así, han sido entregados a España 16 terroristas, once de ellos procedentes de Francia, que extraditó a seis, expulsó a uno y entregó de forma temporal a cuatro.
Pero, lo cierto es que la ETA que negocia con el PNV, y que avala la candidatura nacionalista única anunciada por Batasuna, ha provocado ya la muerte a 816 ciudadanos. Con este siniestro bagaje, es previsible, según advirtió Acebes, que los etarras seguirán en sus intentos de provocar muerte y desolación, por lo que la lucha contra la banda se mantiene como máxima prioridad para el Gobierno hasta «su derrota final», que «creemos posible».
Apoyado por los datos, irrefutables, insistió en la vía policial como estrategia acertada, justa e implacablepara acabar con la banda, y «no otros caminos, ni atajos, ni negociación, ni un precio».¿Acaso el pacto de Estella debititó a ETA? También rechazó como válidos, en el combate al terror, planes «separatistas e inconstitucionales», en alusión al proyecto de Ibarretxe.
Desciende la «kale borroka»
Unido al debilitamiento de ETA va el descenso de los actos de «kale borroka» que en 2003 se quedaron en 150, muy por debajo de los 448 de 2002 y, sobre todo, de los 552 de 2001. En medio de esta estadística favorable, destaca el hecho de que en el pasado mes de octubre no se produjera ningún acto vandálico.
Pero si desde el punto de vista cuantitativo 2003 ha sido un año clave en el avance de la lucha contra ETA, no menos lo ha sido desde la perspectiva cualitativa. Con los sucesivos golpes, las Fuerzas de Seguridad han llegado a tener un amplio y preciso conocimiento de los entresijos de ETA, sus tramas, planes... Se trabaja más la información y ello permite mejorar la prevención. Así, por ejemplo, 1992 fue uno de los años con más detenciones -unos 300-, pero se contabilizaron 26 víctimas mortales. Entonces se trabajaba más al carro de la actividad terrorista.
No menos trascendente resulta el hecho de que a partir de 2003, «por primera vez en la Democracia», «no haya alcaldes ni concejales» de Batasuna, consecuencia de su ilegalización, apuntó Acebes.
Al margen de ETA, durante 2003fueron detenidos tres miembros del Grapo, 10 anarquistas, uno de Sendero Luminoso y 34 terroristas islámicos, de los que 14 están en la cárcel, 3 en libertad bajo fianza y 17 en libertad.



