domingo, 22 de noviembre de 2009
Valoración:
Las emisiones de gases de efecto invernadero en España se sitúan en 2007 un 53 por ciento por encima de 1990, año considerado base en el Protocolo de Kioto de lucha contra el cambio climático. Por
7-11-2008 08:21:31
Las emisiones de gases de efecto invernadero en España se sitúan en 2007 un 53 por ciento por encima de 1990, año considerado base en el Protocolo de Kioto de lucha contra el cambio climático. Por tanto, nuestro país se sitúa muy lejos de su objetivo en dicho tratado: no superar el 15 por ciento de aumento sobre 1990 para el quinquenio 2008-2012.
Sin embargo, no en todas las comunidades autónomas las emisiones se incrementaron por igual ni todas aportan lo mismo al total de gases de efecto invernadero que España emite a la atmósfera. Así, por ejemplo, en 2007 Andalucía y Cataluña emiten entre las dos un 28 por ciento del total en España. Estos son algunos de los datos que se desprenden del informe de emisiones desagregado por comunidades elaborado por Comisiones Obreras.
La regionalización del inventario permite extraer algunas conclusiones interesantes, sobre todo si se comparan los datos de 2007 con la variación que se ha producido en las emisiones de los territorios autonómicos desde 1990, año considerado base por el Protocolo de Kioto para este tipo de contabilidad. Pese a ello, los datos no deben verse desde la perspectiva de que una comunidad autónoma como Administración contribuya más o menos al total de emisiones que se producen en España, pues las que emiten son las industrias radicadas en esos territorios, o los vehículos que transitan por sus carreteras o bien la producción de energía que luego se exporta a otras comunidades.
Nivel de desarrollo
Así, a pesar de que cataluña aporta el 13% del total de gases de efecto invernadero que España emitió a la atmósfera en 2007 (un total de 57 millones de toneladas de CO2 equivalente), en cuanto al crecimiento desde 1990 ocupa el puesto número 13 de 19, al incluirse Ceuta y Melilla, y está por debajo de la media de crecimiento. La razón es que por un lado se han desarrollado algunos sectores industriales y ha aumentado el transporte por carretera, pero también Cataluña ya partía de una cantidad elevada en el año base porque en esa fecha ya tenía un nivel alto de desarrollo. Además, como apuntó durante la presentación ayer del informa José Santamarta, director de la edición española de la revista World Watch, en su territorio hay tres centrales nucleares, que no emiten CO2.
Andalucía no ofrece tanta variación. Está en cuarto lugar en cuanto al crecimiento desde 1990, aunque su situación de partida ya era alta en ese año de referencia, y ahora aglutina el 15 por ciento de las emisiones españolas.
El ejemplo contrario lo tenemos en La Rioja que ha aumentado sus emisiones un 128% desde 1990 aunque su aportación al conjunto de las emisiones del país es sólo del 1 por ciento, o en Canarias, con un aumento de un 95 por ciento, pero que representa el 3,7% de las emisiones totales. En este caso se partía de unas emisiones muy bajas en 1990 (que sólo representaban el 3 por ciento del total que se emitió ese año) y el posterior desarrollo -puesta en marcha de desaladoras, auge del turismo, etc- conduce a ese crecimiento tan elevado.
Existen otras causa para explicar estos «desfases». Así, por ejemplo, Madrid aportó en 2007 el 6,4 por ciento de las emisiones. Si bien es cierto que el efecto de las emisiones del transporte sobre esta comunidad es elevado, no lo es menos que Madrid sólo produce una pequeñísima parte de la energía que consume. Por tanto, la mayor parte de la energía es importada y se computa en la región que la produce. Por su parte, Asturias refleja fielmente el lado opuesto, pues a pesar de ser una región menos habitada, sí esproductora de energía, lo que la sitúa en el quinto puesto de la tabla con un 7,5 por ciento de las emisiones totales.
Nadie cumple con Kioto
Con estos datos sobre la mesa, los responsables del estudio creen que hay motivos para «sacar los colores» a los gobiernos autonómicos que sin su implicación será «imposible» el cumplimiento de los compromisos de España. «Esto no lo puede hacer sólo el Gobierno. Si no se implican todas las administraciones españolas será imposible que España cumpla con el Protocolo de Kioto», señaló Fernando Rodrigo, coordinador de la Secretaría Confederal de Medio Ambiente de CC.OO.
Por otro lado, el estudio destaca que sólo 120 instalaciones industriales emitieron en 2007 el 36 por ciento de los gases de efecto invernadero de España. De ellas, las centrales termoeléctricas de carbón fueron responsables del 15,7 por ciento. Igualmente, señala que las industrias ligadas a la construcción (cemento, cales y ladrillos) son responsables de un porcentaje «significativo» de emisiones, aunque aventura que la crisis inmobiliaria puede cambiar este panorama en 2008. Según Santamarta, sobre la industria «se puede actuar, pues es más fácil intervenir sobre 100 instalaciones que sobre 45 millones de personas».

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