La conferencia de prensa que ayer hizo el ex presidente del Valencia, Vicente Soriano, estuvo apoyada por lo mismo que reza el título de una de las canciones del grupo «Los Rodríguez», es decir, el empresario respaldó el proyecto que encabeza como «representante y portavoz» sin documentos.
Sin papeles probatorios intentó en la mañana de ayer convencer al actual mandatario blanquinegro, Manuel Llorente, de que el grupo de inversores, que habría adquirido el pasado sábado el 41% del capital social de la entidad, al que se adscribe el propio Soriano con su 10%, inyectará 500 millones de euros en la caja del club «che» mediante la compra de las parcelas donde descansa el viejo Mestalla y una parcela exterior, destinada a la construcción de un hotel, en los terrenos del nuevo estadio.
Sin pruebas no consiguió nada de Llorente -pretendía que el consejo de administración dimitiese en bloque para comenzar a actuar cuanto antes-, a quien solicitó la convocatoria de una Junta General Extraordinaria de accionistas con dos únicos puntos en el orden del día: nombramiento del nuevo consejo, que elegiría a Soriano como presidente, y anulación de la ampliación de capital, que arranca mañana.
No se venden estrellas
Y sin documentos se presentó por la tarde ante la prensa. Desveló el nombre del grupo que le respalda, «Inversiones Dalport S.A.» -la búsqueda de la misma por Internet resulta infructuosa-.Dijo que esta sociedad ha adquirido las acciones de Soler y otros accionistas. Aseguró que invertirán la friolera de 500 millones de euros en los tiempos que corren. Y defendió que la ampliación de capital del Valencia es «innecesaria», porque la inyección del holding estadounidense «dejará a cero la deuda». Una de las líneas maestras de este proyecto pasa por no vender a los activos deportivos del Valencia (Villa, Silva y Mata).


