V. BECERRIL
ROMA. Silvio Berlusconi regresa hoy al trabajo, si le dejan sus médicos. El primer ministro está cansado de tener que estar encerrado y quiere volver a la actividad política, pero según desvelaba ayer la prensa italiana, sus médicos quieren que permanezca dos meses más de reposo.
El pronóstico del hospital en el que fue ingresado, tras la agresión del pasado 13 de diciembre, fue de 90 días, necesarios para que los nervios faciales se recuperen completamente. «Será difícil convencerle», señalaba recientemente el portavoz de Berlusconi, Paolo Bonaiuti, quien confirmó que pocos días después del ataque, el jefe del Gobierno italiano ya había iniciado reuniones de trabajo con algunos de sus ministros. De hecho, fue el propio Berlusconi quien a finales de diciembre señaló que hoy volvería al trabajo.
Ya se ha puesto manos a la obra. «2010 va a ser el año de las reformas. Comenzaremos con la justicia, seguiremos con la escuela, y terminaremos con una reforma fiscal», anunciaba ayer telefónicamente el «Cavaliere» a los europarlamentarios del Partido Popular Europeo reunidos cerca de Turín.
A los miembros de su partido, Berlusconi les recordó la importancia de las elecciones regionales de marzo. «Yo ya estoy preparado», les dijo.
Mientras se espera su primera aparición pública, Berlusconi disfruta también de su familia. Ayer viajó hasta la Costa Azul para reunirse con su hija mayor, Marina, su principal apoyo en este último mes. Padre e hija pasaron una jornada de compras. Adquirieron, según desveló la prensa francesa, cuatro desnudos de bronce y varios lienzos en una galería de arte de Saint-Paul-de-Vence.



