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TOLEDO. Un estudio encargado por la Consejería de Cultura de la Junta advierte que el coste de las obras para recuperar el puente de San Martín, un importante monumento de la ciudad de Toledo que sufre un gran deterioro desde hace varios años, costarían alrededor de 800.000 euros.
El director general de Patrimonio y Museos, Enrique Lorente, ha asegurado que «estas patologías requieren que la rehabilitación del Puente de San Martín sea abordada por un equipo multidisciplinar». Aunque no plantea ningún compromiso formal de intervención, Lorente asegura que este diagnóstico «justifica plenamente, junto al carácter de Bien de Interés Cultural de titularidad pública que tiene este monumento, que estas obras sean financiadas a través del 1% Cultural».
Tres tipos de agresiones
El alto cargo de la Consejería de Cultura ha señalado también que «la recuperación integral del puente y de su entorno, junto a las obras de rehabilitación del Monasterio de San Juan de los Reyes, devolverán todo su esplendor a una de las zona monumentales más emblemáticas de Toledo».
Según este estudio de patologías son tres los tipos de agresiones afectan al Puente de San Martín: medioambientales, estructurales y debido a la desalineación de los sillares del pretil.
Según la Junta, el puente de San Martín es una importante muestra del mudéjar civil del siglo XIV que, en los últimos años, viene mostrando diferentes grietas y desprendimientos. El análisis técnico de su estado ha llevado a la Consejería de Cultura a incluirle entre las quince actuaciones prioritarias en la región de restauración de patrimonio civil. El primer paso de este proceso rehabilitador ha sido este estudio de patologías que ya anticipa un diagnóstico y varias actuaciones para su rehabilitación.
La primera de las agresiones es de carácter medioambiental, debidas al agua, la contaminación y la temperatura, que provocan la arenización de sillares y el despegue de los morteros.
Otras patologías tienen carácter estructural y se deben a la erosión del agua en la base de los pilares centrales. Esta ha producido un movimiento de cimentación que ha dado lugar a fracturas en la zona de unión del arco con los pilares, y a que los miradores hayan sufrido desplomes y pérdidas de la verticalidad. Por último, hay patologías en el tablero del puente como la desalineación de los sillares del pretil.
El director general de Patrimonio y Museos, Enrique Lorente, ha señalado que «como consecuencia de estos tres tipos de agresiones se desprende la necesidad de una consolidación general y de actuaciones específicas en determinados sectores para evitar el avance del deterioro de esta construcción tan significativa de Toledo».
Los resultados del estudio de patologías encargado por la Consejería de Cultura hablan ya de un primer avance del proceso rehabilitador a seguir. Destaca como prioritarias varias actuaciones como la consolidación de la cimentación de los pilares centrales, el desmonte de los miradores en voladizo para asegurar su estabilidad y recuperar su verticalidad, o la alineación y calzado del pretil.
El documento también se refiere a la limpieza general de la piedra y su protección, a la eliminación de morteros inadecuados, en muchos casos cementos, y restitución de los originales, y al retacado de las grietas con llaves de acero y guijarros.
Este proceso rehabilitador, sin duda complejo, se verá acompañado de una serie de estudios previos como el estudio geotécnico, el levantamiento topográfico, el análisis geológico y un exhaustivo estudio histórico y arqueológico.
También recomienda este estudio el acondicionamiento interior de los torreones, y de la vegetación y el arbolado del entorno
Chozas ya lo advirtió
El concejal de IU en el Ayuntamiento de Toledo, José Esteban Chozas, alertó el pasado mes de noviembre de que se están desprendiendo sillares del Puente de San Martín y reclamó la implicación en su mantenimiento por parte del Ministerio de Cultura, la Junta y el Consistorio toledano. Chozas advirtió, asimismo, de que el muro aledaño al Puente también sufre desprendimientos de roca.
ANA PÉREZ HERRERA
El puente, del siglo XIV, presenta varias grietas