-¿Percibe una demanda social para retirar los crucifijos de los colegios?
-El PSOE aprovecha cualquier oportunidad para poner en discusión cualquier tema para que no hablemos de la realidad tan desastrosa que está generando el PSOE. Creo que el Ejecutivo intenta poner en marcha un nuevo motivo de división como ya hizo con la memoria histórica. No considero que sean realidades sociales que a la gente le importen demasiado, pero tenemos que darnos cuenta de que el debate sobre la retirada de los crucifijos es algo que ya ha pasado en la historia de España.
-¿Son demasiados frentes anticlericales?
-El Gobierno ha aprobado una serie de leyes que van contra un modelo cultural que ha sostenido la UE. La Ley del Aborto a la carta va contra los principios cristianos y es una ley machista porque quien sale beneficiado de es el hombre, ya que la responsabilidad se le traslada exclusivamente a la mujer. Ésta es la gran confusión que esta mentalidad filomarxista de los dirigentes del PSOE están volviendo a imponer en España. El planteamiento que hacen es que si se quita el crucifijo de las escuelas, España deja de ser católica. Creo que la inmensa mayoría de los españoles somos católicos y no nos molesta el crucifijo.
-¿Está justificado excomulgar a quien apoye la Ley del Aborto?
-Una cosa es excomulgar y otra cosa es que uno mismo se separe de la Iglesia. El catecismo de la Iglesia es el que establece qué cosas están bien o mal, y es una acción muy grave contra los demás aprobar leyes que promueven que una persona pueda morir porque el principio básico de la Iglesia católica es la defensa de la vida.



