En los cuarteles centrales londinenses del banco HSBC exploran estos días la posibilidad de capitalizar la deuda contraída por el Grupo Prisa para financiar la opa sobre Sogecable. En marzo de 2009 expira el plazo para refinanciar los 1.950 millones de euros correspondientes al préstamo derivado de aquella operación, concedido por HSBC, y en el que participan La Caixa, Caja Madrid, Banesto, BNP y Natixis. La crisis del mercado financiero dibuja un crudo escenario para eventuales salidas al elevado apalancamiento de Prisa, cuya deuda total supera los 5.000 millones de euros. La compañía propietaria de «El País» valía ayer 726,6 millones por capitalización bursátil.
La gran esperanza depositada en la venta de Digital + también presenta serias dificultades, a juzgar por la evolución del sector en los últimos meses y la opinión de expertos analistas como UBS. El banco de inversiones suizo ha emitido un informe en el que valora la plataforma de TV digital en 2.100 millones de euros, cifra muy alejada de los 3.500 que Prisa se había fijado como objetivo. De este forma, ni siquiera la desinversión de Digital + permitiría a Prisa resolver la situación financiera que padece.
Tándem comprador
Mientras tanto, la fecha tope para recibir ofertas vinculantes sobre la plataforma expira el próximo miércoles, y entre los serios candidatos ya sólo quedan tres: Telefónica, Vivendi y Telecinco, después de que el «mirlo blanco» Murdoch se haya retirado de la puja. Cada vez cobra más cuerpo la posibilidad de que la operación se sustancie con un tándem comprador, con la operadora que preside César Alierta como salsa de todos los platos.
Por si fuera poco, UBS apunta como alternativa para completar las necesidades financieras la venta de Santillana, por 1.300 millones de euros. Entre los interesados estarían Lagard_re, Pearson y Bertelsmann.
El HSBC estudia la viabilidad financiera y jurídica de un recurso extremo como capitalizar la deuda de Prisa, lo que dejaría en sus manos un importante paquete de control.
La entrada de un banco extranjero en el capital de Prisa no dejaría de ser una solución muy poco atractiva para la independencia de una entidad editora trascendental en España. Para evitar esta vía de emergencia, la Dirección de Prisa trata de gestionar un aplazamiento en la venta de Digital +, a la espera de una mejora del mercado de capital.
Los observadores más suspicaces del mercado señalan que las expectativas de recuperación bursátil pasan por la puesta en marcha del fondo de adquisición de activos financieros, en el que será decisivo el criterio del Gobierno a la hora de comprar créditos, que como el de HSBC con Prisa, tienen ahora una complicada refinanciación. Esta entidad británica se ha negado en redondo a otorgar nuevas moratorias en España, donde además del riesgo con Prisa acumula otros 2.000 millones de préstamos concedidos a la familia Sanahúja para la compra de Metrovacesa.



