
Las vacaciones están destinadas para el descanso y cada vez son más las personas que huyen de las playas masificadas y buscan el relax en estado puro. La opción más demandada en este sentido son los balnearios. La mayoría se encuentran en espacios bucólicos y apartados, en medio de la montaña, donde lo más ruidoso sean los propios sonidos de la naturaleza. Grandes hoteles de lujo destinados al descanso y a la relajación del cuerpo y la mente.
En plena naturaleza, a 25 km. de Santander, el balneario de Liérganes. Un gran hotel de principios del siglo XX adapatado a las necesidades actuales, enmarcado en un bosque de 3 hectáreas, en medio de la naturaleza, en la sierra cántabra de Solares.
El balneario tiene una gran oferta de programas y circuitos de salud y relajación que oscilan desde las dos noches hasta las dos semanas. Los profesionales del balneario te aconsejarán hasta 30 técnicas diferentes, como baños termales, baños de vapor, drenajes, sillones calientes, sauna natural, etc, dependiendo de las necesidades de cada cliente. El balneario de Liérganes cuenta también con las últimas técnicas de belleza como la energía del color con los diferentes efectos relajante, drenante, lifting, antiinflamatorio, antiestrés o calmante.
Toda una apuesta para unas vacaciones de placer en un entorno inmejorable que ofrece a su vez un gran abanico de excursiones a parques naturales y ciudades cercanas como Bilbao o el pueblo cántabro de Santillana del Mar.
En el mismo municipio de Liérganes, la Posada Termal del Sauce estrena su oferta de balneroterapia en el edificio que hasta ahora destinaba al servicio de hotel.Con tres estrellas, las instalaciones se han adaptado para recibir agua del manantial que cubre así una oferta que cada vez es más demandada en la zona. El hotel contaba hasta ahora con una piscina termal en sus cuidados jardines que ahora se mantiene aumentando la oferta con nuevas técnicas dentro del edifico.
Una opción recomendable para destinar unos días al descanso y al turismo rural en la montaña cántabra. Las playas santanderinas están tan sólo a unos minutos en coche del pueblo de Liérganes.
En la sierra burgalesa, el Balneario de Valdelateja ofrece a sus clientes diferentes técnicas de curación, relajación y belleza en un paisaje agradable y muy íntimo. El balneario consta de un hotel, pequeño y acogedor, que, en su planta baja, tiene instalaciones novedosas e impecables donde aplicar las nuevas técnicas de la balneoterapia que hay en el mercado. Jacuzzi, chorros, baños de burbujas, baños de sedimentos, ducha subacuática y circuitos de puesta en forma son algunas de sus ofertas estrella para unas vacaciones inmejorables. El entorno, el hotel está situado entre los cañones del Ebro y junto al cauce del Río Rudrón, hará el resto para que a la vuelta todo parezca distinto.
En el pequeño pueblo de Zestoa, Guipuzcoa, el Balneario de Cestona se levanta sobre la Antigua Casa de Baños de finales del s.XVIII. Reformado y acondicionado, actualmente es un balneario que cuenta con una amplia oferta de terapias y actividades.Hidrogim, piscinas multijet, baños turkos, duchas de todo tipo y parafangos son algunas de sus principales apuestas para que el cliente salga renovado y relajado después de disfrutar de cualquiera de sus programas. Sus dos manantiales, uno a 27º y otro a 31º están especialmente recomendados para curas de hígado y riñón. Dos edificios, el Gran Hotel y el Balneario, ofrecen todos los servicios necesarios para disfrutar de unos días lejos de la ciudad.
En el municipio pontevedrés de Caldas de Reis, el Balneario Acuña parece sacado de un libro de cuentos está destinado esencialmente a la cura y prevención de enfermedades. Los reumatismos y las afecciones respiratorias son las enermedades más tratadas gracias a las aguas que emergen a 42ºC. Pero el Balneario Acuña es también un destino ideal para el descanso, técnicas como aerosoles, inhalaciones, nebulizaciones, jacuzzi, sillones calientes o la piscina termal amplian la oferta del centro. El edificio está declarado Patrimonio Histórico y el entorno románico ofrece una gran cantidad de excursiones y visitas en la zona por lo que no deja de ser un destino cultural interesante.
En Alcantud, provincia de Cuenca, los Baños de Alcantud prometen convertirse en uno de los balnearios de nueva planta más destacados de la península. Desde hace medio siglo estaban declarados como baños de utilidad pública. Ahora los clientes disponen de apartamentos y bungalows para pernoctar. Las aguas minero-medicinales de este balneario están especialmente recomendadas para tratar enfermedades del aparato digestivo, reumáticas y renales debido a que sus aguas poseen una acción sedante y analgésica que aplicada en forma de baños ayuda a corregir este tipo de dolencias. Situado en un monte bajo, está aislado de todo ruido o distracción por un bosque que lo sitúa en un paraje único. Unas vacaciones relajadas que te ayudarán a mejorar tu salud, tu belleza y a quitarte ese estrés que se acumula durante el año.


