
J. ÁVILA
VADUZ (LIECHTENSTEIN). Las reivindicaciones de los nacionalismos siempre han encontrado en la selección española una buena caja de resonancia y se han servido del protagonismo de los futbolistas para sembrar de dudas su compromiso con la camiseta «roja» en detrimento de otros colores regionales.
Hace más de veinte años se puso en el ojo del huracán al portero de la Real Sociedad Luis María Arconada. En los mentideros periodísticos se decía que él llevaba las medias blancas -cuando las oficiales eran oscuras- para no lucir los colores de España. Ni el implicado ni nadie, con el tiempo, han aclarado el entuerto.
Con el paso de los años ese tufillo se ha mantenido. Que se sepa, sólo un futbolista español, Nacho, lateral izquierdo del Compostela en la década de los 90, proclamó públicamente su renuncia a defender a la «roja» en detrimento de la selección gallega. Cierto es también que nunca fue llamado por ningún seleccionador porque no daba el nivel para la absoluta.
Otro caso muy llamativo es el de Oleguer Presas. El lateral del Barcelona comulga con las ideas de los partidos independentistas catalanes, pero acudió a una jornada de convivencia de la selección a llamada de Luis Aragonés. Fue en el hotel Barajas y allí se embutió en el polo y el chándal rojo de España. Como la «disidencia» está castigada con la inhabilitación, muchos jugadores no se han atrevido a dar ese paso. En definitiva, que no se renuncia a un sueldo millonario a cambio de una idea.
El problema continúa larvado y de espaldas. El último aguijón ha puesto en el disparadero a Xavi y Puyol en el partido contra Letonia. En una imagen se aprecia que las vueltas de las medias están hacia adentro, hecho que ha sido calificado de poco patriótico porque ahí van los ribetes con los colores rojo y amarillo. ¿Despiste o renuncia? Los implicados guardan silencio. Damos su DNI: Puyol ha sido internacional en 56 partidos y Xavi, en 47.
Luis Aragonés no se ha mordido la lengua: «Estoy convencido de su españolía y de su entrega. Hay gente que le busca punta a todo. Lo que quiero es profesionalidad por encima de todo en el campo. ¡Vamos a ser normales como la misma sociedad! ¡Qué más da si un jugador se pone el pantalón de esta o de otra manera!».


