MIGUEL ÁNGEL LOMA PÉREZ recuerda que José Luis Montoya, en su sección «El patio», informaba recientemente sobre la firmeza definitiva de la sentencia que declara la nulidad del matrimonio entre la hija de Rocío Jurado y Antonio David Flores; sentencia dictada por los Tribunales anuladores del Arzobispado de Sevilla. «Apuntaba Montoya -indica el lector- que ya no había impedimentos para que Rocío Carrasco se case de nuevo por la Iglesia con su novio Fidel Albiac, "como es su deseo desde hace mucho tiempo"; y junto a otras consideraciones planteaba que casi nadie entenderá el empecinamiento contra la nulidad por parte del ex guardia civil, presentando recursos y más recursos, con tal de que no le dieran por nulo. Pero, de ser cierto lo que no para de manifestar el locuaz Antonio David, lo que verdaderamente resulta difícil de entender es que Rocío Carrasco mantenga sin bautizar a los dos hijos habidos en el ahora nulo matrimonio. No es muy coherente instar la nulidad de un matrimonio celebrado en la Iglesia, buscando dejar expedito el acceso a un nuevo matrimonio en la Iglesia, mientras se excluye a los hijos del sacramento que les incorpora a la Iglesia. Porque si uno quiere lo mejor para sus hijos, lo lógico es deducir que Rociíto no debe considerar el bautismo lo mejor para ellos. Claro que todo pudiera deberse a una equivocada comprensión del concepto de "economía sacramental", y Rocío Carrasco tiene el propósito de bautizarlos el mismo día que se matrimonie con Fidel. Extrañas cosas suceden con determinadas nulidades matrimoniales y con determinados Tribunales eclesiásticos.»
En relación a la información «Amnistía Internacional confirma el retroceso de la pena de muerte» (28 de abril), publicada en la sección de Internacional,LOURDES RENSOLI LALIGA quiere rectificar lo siguiente: Se equivoca ABC cuando expresa que «en toda América, Estados Unidos se ha quedado solo como único país que ha llevado a cabo ejecuciones en todo el continente desde el año 2003». «¿Olvidan -nos pregunta la lectora- que en Cuba hay pena de muerte? Estas afirmaciones del artículo resultan al menos dudosas pues, independientemente de lo que el Gobierno cubano sostenga, en Cuba hay pena de muerte y se cumple cada vez que dicho Gobierno lo estima conveniente, pues el sistema jurídico es allí un simple instrumento de la cúpula dictatorial, y esas ejecuciones no siempre se dan a conocer públicamente. O bien las fuentes informativas que suministraron los datos al periódico desconocen la realidad de Cuba, cosa casi imposible, dadas las denuncias de crímenes e irregularidades hechas por ex presos políticos, sus familiares y las organizaciones que defienden los derechos humanos de la población de tan sufrido país, o bien aplican el doble rasero de la izquierda -nos reprocha-: denunciar siempre a Estados Unidos, haga lo que haga, y soslayar lo que hagan las dictaduras comunistas. Me alarma en un diario como ABC, que con gran frecuencia ha criticado con valentía los excesos de la dictadura gobernante en Cuba».
En relación con las soluciones a los problemas de ajedrez en ABC, JACINTO MARTÍN RODRÍGUEZ nos hace llegar la siguiente queja: «Soy suscriptor de ABC desde hace muchísimos años y soy muy aficionado al ajedrez. Lo primero que hacía hasta hace pocos meses era estudiar las jugadas del tema del día y luego confrontarlas con la solución que ABC daba en las páginas de Pasatiempos. Como normalmente no se dispone de mucho tiempo, cuando ABC publicaba en el mismo día el problema y su solución, era fácil acudir a las soluciones propuestas. Pero desde hace unos meses, la solución al tema planteado se publica en el periódico del día siguiente, con lo que me quedo sin saber los movimientos exactos para llegar a la solución del tema planteado si no tengo a mano el periódico del día anterior. No sé -añade a su crítica- por qué ABC ha cambiado a este nuevo sistema de publicar la solución. A mí me parece más racional que se ofrezcan tema y solución en el mismo día. Desearía que ABC vuelva al sistema anterior».
La información «Descubren que los chimpancés han evolucionado más que los humanos» (17 de abril), de la sección Ciencia y Futuro, iba acompañada de una fotografía con la que RAÚL CABRERA PORCEL quería mostrar su desacuerdo: «En la imagen se puede observar un chimpancé fumando, lo cual me parece degradante para el animal y ofensivo para los lectores de su diario. Pido a los responsables de su periódico que se comprometan y no colaboren insertando este tipo de imágenes. Los chimpancés son animales muy inteligentes y sensibles y está científicamente demostrado que pueden llegar a sufrir en cautividad. Además, cuando están en manos de particulares que los dedican a la industria del espectáculo y comercializan con ellos, alquilándolos a productoras de televisión o a la publicidad, son maltratados y entrenados con métodos crueles y agresivos, bajo presión y amenaza. Eso es exactamente a lo que dedicaban, en un 100 por 100, al chimpancé que aparece en la foto de su diario. Me llama la atención -continúa el lector- que recurran a estas imágenes cuando se trata de una especie de la que existen tantas fotografías en su medio natural y sin necesidad de aparecer de manera ridícula. Es una especie en peligro de extinción que está protegida por el Convenio CITES, y está prohibida la venta y comercialización de sus productos. Está demostrado que los monos que provienen de este uso publicitario, en el momento en que crecen y se hacen grandes, agresivos e inmanejables (como es normal por su condición de animales salvajes) son abandonados (en el mejor de los casos) en algún centro que ponga toda su voluntad en recuperarlos de sus fatales condiciones tanto física como psicológicamente».
La información «Se redobla la vigilancia día y noche en Cistierna para evitar reyertas entre payos y gitanos» (13 de abril) ha provocado en MIGUEL DE ENTREMARES «cierta incredulidad. Ciertos colectivos, en gran manera antisistema, tratan de contagiarnos su "lenguaje" para justificar sus fechorías. Así, los terroristas de ETA llaman "comando" a una cuadrilla de asesinos, pues el comando es legal y la cuadrilla es ilegal. Y los gitanos hacen lo mismo: nos llaman payos y les seguimos el juego. Me pregunto -continúa el lector- si ciertos periodistas consultan el Diccionario de la Real Academia. En el mismo, la significación de la palabra payo es la siguiente: "campesino ignorante y rudo". Por favor, salvo que los periodistas del reportaje quieran ser tal cosa, omitamos el uso de tan ofensiva palabra».
Por el artículo «Mártires y/o difuntos» (29 de abril), de M. Martín Ferrand, escribe FRANCISCO FAZ OLIVENCIA, que desea puntualizar algunas afirmaciones del columnista, y comienza explicando: «498 españoles sufrieron persecución religiosa y murieron no víctimas de un conflicto bélico, sino por sus creencias religiosas. Si van a ser beatificados, no lo serán, como piensa Ferrand, por ser víctimas de la "otra" mitad de España, sino porque murieron de forma violenta y en ningún momento olvidaron su fe ni mostraron odio ni resentimiento contra aquellos que les quitaban la vida. No va a ser una "beatificación en masa", como escribe, sino una beatificación conjunta de los que han sido considerados mártires, cuyas vidas y forma de morir han estado siendo investigadas desde hace años. No es un acto precipitado, sino profundamente estudiado. Basta con estudiar los libros de historia para darse cuenta de que "mártires de la persecución religiosa de los años treinta" no es un eufemismo que pretende esconder otra definición más dura, sino una auténtica realidad de nuestra historia pasada. Pero no van a ser beatificados porque murieron a manos de determinadas personas o grupos, sino porque en su muerte jamás olvidaron su condición de cristianos, jamás se alejaron de Dios, y jamás mostraron odio hacia sus semejantes, aunque estos desearan acabar con sus vidas. Por eso van a ser beatificados, no por ninguna respuesta política oculta, ni por el deseo de seguir contando un cuento que al parecer no tiene fin, pues vivir y sobre todo saber morir como cristiano trasciende cualquier ideología o tiempo. Precisamente porque estos 498 mártires sabían que su sufrimiento y muerte les conduciría a la verdadera vida es por lo que la Iglesia ha decidido venerarlos, para así mostrárnoslos como un ejemplo de fortaleza, como verdaderos precursores de la paz y de la concordia y como definición de lo que es el perdón. Perdón que pudieron ofrecer porque albergaban en sus almas una gran capacidad de amar, y de amar sin condiciones. Por todo ello -finaliza el lector-, no entiendo ni comprendo la intención de Martín Ferrand cuando mezcla en un mismo artículo laicismo, separación Iglesia-Estado y nacionalcatolicismo franquista con el reconocimiento de todos los cristianos del sacrificio, ejemplo y muestra de fe de 498 mártires. Nada que ver lo uno con lo otro».