SEVILLA. El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, defendió ayer que el modelo de Feria para los próximos años, una vez trasladada al Charco de la Pava, sea mucho más participativo, lo que incluirá la autorización de 300 nuevas casetas, casi un 30%b más de las actuales. Un crecimiento que preocupa al PP, que ayer advirtió sobre la necesidad de mantener «la esencia» de esta fiesta.
«La Feria del siglo XXI no admite elitismos del XIX». Sobre esta idea, Montseirín defendió que esta cita ha de ser «cada vez más abierta», porque la población quiere «participar y no ser espectador, lo que significa tener caseta familiar, de colectivos o pública». Concretamente, el Ayuntamiento baraja otorgar 300 nuevas casetas, de las cuales 200 sería privadas y 100 de entidades y colectivos y públicas.
Asimismo, consideró que en el Charco de la Pava «hay espacio suficiente para preservar que las casetas sean fundamentalmente familiares aunque ofrecer posibilidades para que se incorporen también asociaciones, entidades y colectivos, así como casetas públicas más adecuadas que las actuales de distrito, que se ven completamente desbordadas e insuficientes para dar respuesta a lo que se demanda». De esta forma, aseguró que «hay que mudarse», para lo que considera que «hay que comenzar a dar los pasos de forma inmediata» para ello.
Desde unos planteamientos más comedidos, el candidato del PP a la alcaldía de Sevilla, Jaime Raynaud, aseguró que el traslado de la Feria al Charco de la Pava debe ir precedido de un estudio «serio y riguroso» en el que se analicen «las bases para el traslado» y en el que participen las instituciones implicadas, Gobierno central y Ayuntamiento. Raynaud dijo que el traslado, cuyo coste está estimado en unos 90 millones de euros, es una «necesidad evidente», aunque a su juicio hay que «analizarlo muy detenidamente», dado que dicha mudanza debe ir «unido inexorablemente al futuro uso de Los Gordales -terrenos actualmente ocupados por el recinto ferial-».
Respecto al modelo de Feria en su nueva ubicación, consideró que sus dimensiones deben ser «las justas» para que no esté «sobredimensionada» y al tiempo se pueda dar respuesta a la demanda de nuevas casetas y evitar el colapso en el paseo de caballos. «La Feria no se nos puede escapar de las manos porque perdería su carácter», agregó.
Esta referencia a la conservación de la identidad de la Feria también fue utilizada por el alcalde, aunque para Monteseirín la esencia de la Feria es precisamente «la convivencia entre los que quieren participar», lo que justificaría un incremento importante del número de casetas.
Felicitaciones a los servicios
Por otra parte, ambos políticos coincidieron en felicitar a los servicios municipales por su trabajo durante la Feria. El alcalde se mostró satisfecho por el resultado de la Feria de este año, que en su opinión ha transcurrido «como habíamos previsto», con un «incremento muy importante en el número de visitantes y de personas que han participado en la Feria, más de un 15 por ciento».
Destacó que el incremento de público «no ha ido acompañado de un aumento de problemas» sino que al contrario «ha habido menos que nunca», por lo que se ha «podido disfrutar plenamente de la Feria». Reconoció que se ha producido «atascos» en el paseo de caballos, frente a lo cual «habrá que buscar fórmulas transitorias» mientras se produce el traslado.