El 25 de enero de 2005 fue la primera vez que los ciudadanos se echaron a la calle, convocados por la AVT. Aquella manifestación (polémica por la «no agresión» a José Bono) pretendió sin éxito atajar cualquier intención del Gobierno socialista de negociar con ETA. Por eso, fue la resolución parlamentaria de mayo de 2005 la que autorizó la vía «negociadora», el desencadenante de la segunda gran marcha, organizada también por la AVT, el 4 de junio de ese año. La convocatoria concluyó precisamente en la plaza de la República Dominicana, donde De Juana asesinó a doce guardias civiles. A partir de entonces, los llamamientos de la AVT en Madrid se han sucedido: 25 de febrero de 2006, 10 de junio y 25 de noviembre. Y tras el atentado de ETA en Barajas, la «rebelión cívica» se ha acelerado, con la manifestación del 3 de febrero convocada por el Foro de Ermua y la última de la Asociación de Víctimas el día 24. El PP toma el testigo.



